viernes, marzo 31, 2006
Chúpame la punta: Primera parte
Me gustaría empezar diciendo que ya estoy delgadérrimo, pero lo cierto es que me he estancado en los 5.5 kilos perdidos y de ahí no salgo. Quiero pensar que es la masa muscular que genero masivamente cada día en el gimnasio la que hace que la báscula me de la misma medida reiteradamente cada vez que me peso, pero no sé yo, no sé yo... A lo mejor es que follo poco.
Esa es otra. ¿Alguien ha visto últimamente mi libido? ¿Alguien puede darme noticias del paradero de mi deseo sexual? Desde que empecé la dieta y el gimnasio desapareció a la francesa y ni rastro. ¿Es posible que mi madre vierta bromuro en el caldito que me ceno por las noches? Definitivamente esto no tiene sentido. Vale, que sí, que ahora canalizo mi energía por otras vías, y tal y cual y todo eso, pero no cuela. Hace un mes, que digo, durante toda mi vida, no me he cruzado con nadie más salido las 24 horas del día que yo (bueno, sí, pero ya eran enfermos mentales), y ahora no me regalo ni unos tristes tocamientos. Hace poco pasaron 2 semanas sin onanizarme… ¿Pero que invento es este?
Bueno, afortunadamente poco a poco empiezo a notar como vuelve a florecer en mis adentros, e incluso alcanzando picos en algunos momentos que me llevan a hacer cosas como la que hice ayer, que no debe ser contada.
En cualquier caso, la verdadera razón de esta actualización es contar el proceso de cómo pasé de ser un tierno jovenzuelo respetable a menearme semidesnudo en una plataforma de una reputada discoteca de la capital a cambio de dinero. Toda la verdad.
Estaba yo tirado en mi casa, hace un par de martes, cuando recibo una llamada desesperada de Flat, diciendo que llevaba toda la tarde llamándome y que no se lo cogía. Yo es que en el gimnasio tengo la decencia de dejar el móvil en el vestuario, no como esos personajes que charlan animadamente sobre alguna frivolidad mientras hacen step… Es un espectáculo francamente lamentable… Algún día hablaré de cómo y por qué me he negado a hacer amigos en el gimnasio, pero ese es otro tema. Al grano.
Flat me dice que me necesita para hacer con él una performance vestidos de osos leather en una afamada discoteca. La única condición es que necesito unas botas negras militares. Yo le digo que no tengo:
- Pues consíguelas.
- ¿Y a quién coño se las pido? Ya sabes que mis amigos son pijos, y lo más cercano a bota militar que tienen son unas Timberland.
- No sérgh chico, pero pagan 90 eurazos por trabajar 3 horas.
- Vale, dame diez minutos que me hago con unas.
Como dice el dicho, el hambre agudiza el ingenio, y extrapolándolo a esta situación podríamos decir que “la perspectiva de hacerme con 90 euros por hacer el mamarracho durante sólo 3 horas lo agudiza igual o más”.
Dicho y hecho, de repente se me encendió una bombillita y me acordé de que Juan Flahn siempre lleva unas botazas a los Planes Travesti, así que le pegué un telefonazo en toda la cara y diez minutos después llamaba a Flat para que le dijese a su amigo que me apuntase. Fue en este momento cuando Flat me informó de que las tres horas de curro transcurrían de 3 a 6 de la mañana… Jo tío, guay, es una hora muy buena, que bien que me lo digas ahora que ya he aceptado. Voy a llegar a trabajar el viernes en unas condiciones óptimas para rendir al 100%...
Total, que el jueves a la una y media llegábamos a la discoteca. Un primer filtro de gorilas nos perdonaron la vida un par de veces mientras nos miraban de arriba con cara de asco e incredulidad cuando Flat les dijo que éramos del equipo de animación. Al final nos dejaron pasar pero con una actitud en plan “no os creéis ni vosotros que sois del equipo de animación con semejantes cuerpos escombro”.
Nos recogió el amigo de Flat y nos llevó a los camerinos a que nos fuésemos vistiendo (o desnudando mas bien). Los camerinos eran un espectáculo de frivolidad. Unas quince tías más buenas que el pan bebían champán, se metían rayas, vomitaban en el baño la cena para estar más delgadas (verídico, que yo ví los restos de pota) y me pedían tabaco sistemáticamente mientras una ultramarica les peinaba y otra les vestía.
La marica de vestuario nos dio nuestros arneses y nuestras cosas para la caracterización. Paso a listar los elementos del disfraz:
- Arnés de cordura (tejido con el que se hacen las correas de las mochilas) negra con tres ositos como de Tous de palo en el cruce del pecho. En este punto tengo que aclarar que como Flat les dijo que yo era como él pero con más barriga y más tetas, me encontré con que en mi arnés cabían holgados Jordi Estadella y Richy Bastante juntos. Menos mal que la marica de vestuario era apañada y consiguió hacer unos retoques y que me quedase bien.
- Pantalones vaqueros currados.
- Botazas negras con los pantalones metidos por dentro.
- Gorrita de falso cuero negro con unas orejitas como de hámster cosidas.
- Complementos que trajimos nosotros, como unas muñequeras de cuero y una especie de brazaletes de cinta aislante negra, para intentar ir de malos y contrarrestar el efecto ridiculizante de las orejitas de hámster.
Por fin llegó la hora de salir a escena. El jefe de esta especie de circo, en adelante Boss, nos explicó como iba a ser el tema. Íbamos a salir en grupitos y por turnos y a nosotros nos tocaba salir con una negraza altísima que iba vestida como de El Zorro, pero con un biquini rosa y negro y taconazos infinitos, vamos, que iba de La Zorra.
Y creo que en este punto voy a cortar y ya sigo contando mañana porque llevo ya casi tres páginas de Word y no hay Dior en su sano juicio que se lea esto sin que le sangren los ojos.
Pues eso, que mañana más, el desenlace.
Besos en las ingles.
Esa es otra. ¿Alguien ha visto últimamente mi libido? ¿Alguien puede darme noticias del paradero de mi deseo sexual? Desde que empecé la dieta y el gimnasio desapareció a la francesa y ni rastro. ¿Es posible que mi madre vierta bromuro en el caldito que me ceno por las noches? Definitivamente esto no tiene sentido. Vale, que sí, que ahora canalizo mi energía por otras vías, y tal y cual y todo eso, pero no cuela. Hace un mes, que digo, durante toda mi vida, no me he cruzado con nadie más salido las 24 horas del día que yo (bueno, sí, pero ya eran enfermos mentales), y ahora no me regalo ni unos tristes tocamientos. Hace poco pasaron 2 semanas sin onanizarme… ¿Pero que invento es este?
Bueno, afortunadamente poco a poco empiezo a notar como vuelve a florecer en mis adentros, e incluso alcanzando picos en algunos momentos que me llevan a hacer cosas como la que hice ayer, que no debe ser contada.
En cualquier caso, la verdadera razón de esta actualización es contar el proceso de cómo pasé de ser un tierno jovenzuelo respetable a menearme semidesnudo en una plataforma de una reputada discoteca de la capital a cambio de dinero. Toda la verdad.
Estaba yo tirado en mi casa, hace un par de martes, cuando recibo una llamada desesperada de Flat, diciendo que llevaba toda la tarde llamándome y que no se lo cogía. Yo es que en el gimnasio tengo la decencia de dejar el móvil en el vestuario, no como esos personajes que charlan animadamente sobre alguna frivolidad mientras hacen step… Es un espectáculo francamente lamentable… Algún día hablaré de cómo y por qué me he negado a hacer amigos en el gimnasio, pero ese es otro tema. Al grano.
Flat me dice que me necesita para hacer con él una performance vestidos de osos leather en una afamada discoteca. La única condición es que necesito unas botas negras militares. Yo le digo que no tengo:
- Pues consíguelas.
- ¿Y a quién coño se las pido? Ya sabes que mis amigos son pijos, y lo más cercano a bota militar que tienen son unas Timberland.
- No sérgh chico, pero pagan 90 eurazos por trabajar 3 horas.
- Vale, dame diez minutos que me hago con unas.
Como dice el dicho, el hambre agudiza el ingenio, y extrapolándolo a esta situación podríamos decir que “la perspectiva de hacerme con 90 euros por hacer el mamarracho durante sólo 3 horas lo agudiza igual o más”.
Dicho y hecho, de repente se me encendió una bombillita y me acordé de que Juan Flahn siempre lleva unas botazas a los Planes Travesti, así que le pegué un telefonazo en toda la cara y diez minutos después llamaba a Flat para que le dijese a su amigo que me apuntase. Fue en este momento cuando Flat me informó de que las tres horas de curro transcurrían de 3 a 6 de la mañana… Jo tío, guay, es una hora muy buena, que bien que me lo digas ahora que ya he aceptado. Voy a llegar a trabajar el viernes en unas condiciones óptimas para rendir al 100%...
Total, que el jueves a la una y media llegábamos a la discoteca. Un primer filtro de gorilas nos perdonaron la vida un par de veces mientras nos miraban de arriba con cara de asco e incredulidad cuando Flat les dijo que éramos del equipo de animación. Al final nos dejaron pasar pero con una actitud en plan “no os creéis ni vosotros que sois del equipo de animación con semejantes cuerpos escombro”.
Nos recogió el amigo de Flat y nos llevó a los camerinos a que nos fuésemos vistiendo (o desnudando mas bien). Los camerinos eran un espectáculo de frivolidad. Unas quince tías más buenas que el pan bebían champán, se metían rayas, vomitaban en el baño la cena para estar más delgadas (verídico, que yo ví los restos de pota) y me pedían tabaco sistemáticamente mientras una ultramarica les peinaba y otra les vestía.
La marica de vestuario nos dio nuestros arneses y nuestras cosas para la caracterización. Paso a listar los elementos del disfraz:
- Arnés de cordura (tejido con el que se hacen las correas de las mochilas) negra con tres ositos como de Tous de palo en el cruce del pecho. En este punto tengo que aclarar que como Flat les dijo que yo era como él pero con más barriga y más tetas, me encontré con que en mi arnés cabían holgados Jordi Estadella y Richy Bastante juntos. Menos mal que la marica de vestuario era apañada y consiguió hacer unos retoques y que me quedase bien.
- Pantalones vaqueros currados.
- Botazas negras con los pantalones metidos por dentro.
- Gorrita de falso cuero negro con unas orejitas como de hámster cosidas.
- Complementos que trajimos nosotros, como unas muñequeras de cuero y una especie de brazaletes de cinta aislante negra, para intentar ir de malos y contrarrestar el efecto ridiculizante de las orejitas de hámster.
Por fin llegó la hora de salir a escena. El jefe de esta especie de circo, en adelante Boss, nos explicó como iba a ser el tema. Íbamos a salir en grupitos y por turnos y a nosotros nos tocaba salir con una negraza altísima que iba vestida como de El Zorro, pero con un biquini rosa y negro y taconazos infinitos, vamos, que iba de La Zorra.
Y creo que en este punto voy a cortar y ya sigo contando mañana porque llevo ya casi tres páginas de Word y no hay Dior en su sano juicio que se lea esto sin que le sangren los ojos.
Pues eso, que mañana más, el desenlace.
Besos en las ingles.
jueves, marzo 09, 2006
84 Charing Cross Road
Me queda media hora para salir de currar y estoy ya saturado de cojones. Además no me tengo en pie del cansancio y la desnutrición, pero ese es tema aparte.
En estos momentos odio todo lo que me rodea y a lo mejor me pongo a disparar lápices afilados con una ballesta y liar un Puerto Hurraco 2 en la oficina, y eso que los pobres no han hecho nada malo. Incluso se preocupan por mi y me preguntan que por qué tengo cara de cadáver...
Y es que estos días no paro entre unas cosas y otras. Ayer fui al teatro a ver 84 Charing Cross Road de Isabel (and the) Coixets, y pese a que supongo que ahora me ganaré las iras de algún lector cultureta me pareció un tostón bastante importante. Vale, que ayer a las 20:00 estaba ya medio moribundo y me quedaba dormido de pie (como los caballos), pero es que una función que consiste exclusivamente en la lectura dramatizada de cartas que se envian los dos únicos personajes no es que sea el colmo de la acción.
Durante toda la obra se numeran decenas de escritores de los que por supuesto yo no he oído hablar jamás (mea culpa), pero se supone que este discurso pedante tiene que ser un vehículo hacia sentimientos más tiernos, pero mira tú por donde a mí se me quedó en sólo pedante. La verdad es que no he leído el libro, ni tengo intención de hacerlo, pero independientemente de la fidelidad de la adaptación teatral al libro original, la función tiene un tufillo bastante Coixet. Estáis avisados; si queréis ir a verla, yo no os lo impediré, pero si os digo que no olvidéis vuestras gafas de pasta, porque os harán falta; las piden a la entrada.
El peso de la función recae enteramente en los dos actores Carme Elías y Josep Minguell y, francamente, a la primera la he visto mucho mejor en otras ocasiones (véase La Gaviota de Chejov, por ejemplo). En mi opinión, para hacer a un personaje apasionado, inocente y puro no hacía falta transformarlo en una niña pequeña resabidilla y ñoña...
En fin, que luego en realidad tampoco está tan mal. Es el odio hacia el mundo que rezuma por mis poros, del que he hablado más arriba, el que escribe por mi. Si querési saber más, pinchad aquí.
Besos en las ingles
En estos momentos odio todo lo que me rodea y a lo mejor me pongo a disparar lápices afilados con una ballesta y liar un Puerto Hurraco 2 en la oficina, y eso que los pobres no han hecho nada malo. Incluso se preocupan por mi y me preguntan que por qué tengo cara de cadáver...
Y es que estos días no paro entre unas cosas y otras. Ayer fui al teatro a ver 84 Charing Cross Road de Isabel (and the) Coixets, y pese a que supongo que ahora me ganaré las iras de algún lector cultureta me pareció un tostón bastante importante. Vale, que ayer a las 20:00 estaba ya medio moribundo y me quedaba dormido de pie (como los caballos), pero es que una función que consiste exclusivamente en la lectura dramatizada de cartas que se envian los dos únicos personajes no es que sea el colmo de la acción.
Durante toda la obra se numeran decenas de escritores de los que por supuesto yo no he oído hablar jamás (mea culpa), pero se supone que este discurso pedante tiene que ser un vehículo hacia sentimientos más tiernos, pero mira tú por donde a mí se me quedó en sólo pedante. La verdad es que no he leído el libro, ni tengo intención de hacerlo, pero independientemente de la fidelidad de la adaptación teatral al libro original, la función tiene un tufillo bastante Coixet. Estáis avisados; si queréis ir a verla, yo no os lo impediré, pero si os digo que no olvidéis vuestras gafas de pasta, porque os harán falta; las piden a la entrada.
El peso de la función recae enteramente en los dos actores Carme Elías y Josep Minguell y, francamente, a la primera la he visto mucho mejor en otras ocasiones (véase La Gaviota de Chejov, por ejemplo). En mi opinión, para hacer a un personaje apasionado, inocente y puro no hacía falta transformarlo en una niña pequeña resabidilla y ñoña...
En fin, que luego en realidad tampoco está tan mal. Es el odio hacia el mundo que rezuma por mis poros, del que he hablado más arriba, el que escribe por mi. Si querési saber más, pinchad aquí.
Besos en las ingles
martes, marzo 07, 2006
Rollercoaster day
He pasado una mañana bastante triste y sombría. Por alguna razón o cúmulo de razones me sentía una mierda y bueno, lo de siempre, que si estoy sólo, que si no hago nada bien... En fin, todas esas cosas con las que ya os he aburrido en innumerables posts. Por supuesto, la comida diétetica y en pequeñas cantidades no ayudaba nada a subirme el ánimo, así que he decidido no dormir siesta y largarme al gimnasio a evadirme un poco dando pedaladas al ritmo de lo de La Casa Azul.
Como era de esperar, las agujetas del trabajo de ayer gritaban "Estamos aquí! A que jodemos?" cada vez que levantaba una pesa, pero ahí he estado yo, como un jabato, musculándome contra viento y marea. Ann O'Nadada contra los elementos. Y sin ayuda, porque a más de uno y a más de dos en el gimnasio me consta que les ayuda en sus ejercicios mi prima Ann Abbot-Lizante, que es muy buena monitora, y consigue resultados rapidísimos, pero cobra unas facturas desorbitadas...
El caso es que el tema este del deporte me ha venido bien y me he encaminado a la segunda parte de mis ejercicios, unas gestiones que tenía que resolver por el centro. Una vez solucionados los papeleos me he reunido con Elda, en principio para llorar sobre su hombro y para que me hiciera de oreja, paciente receptora de mis desdichas, pero no ha hecho falta, porque las gestiones se habían resuelto de maravilla, tan bien incluso que mañana tengo otro careo con la parte contraria para abrir nuevas vías de negociación, pudiendo incluso ampliar capital en breve...
Total, que al final Elda y yo nos hemos ido de tiendas a emborracharnos de consumismo, que es lo que más nos gusta. Ella se ha comprado un surtido de medias de todos los colores y unas zapatillas preciosas que yo quería para mí, pero que ella vió antes. Fair play. Yo en cambio me he comprado un pantalón de ir a trabajar (exciting!), unas zapatillas horrendas (pero feas, feas, feas, más feas que pegarle a un padre) para ir al gimnasio y por último otras zapatillas que no necesito realmente pero que me hacían falta para pasar el trago del primer par.
Al final gracias a Dior ha llegado la hora de cenar las tiendas y eso que nos hemos ahorrado. Hemos puesto rumbo a la última parada, chez-Elda, cargados de bolsas como si fuésemos Melanie Griffith y Victoria Beckham saliendo de Elena Benarroch y nos lo hemos cenado todo (todo verde, eso sí).
Básicamente, este ha sido mi día. Interesantísimo, eh?
Besos en las ingles.
NOTA: Creo que este es el post más coñazo que he escrito en mi vida, pero qué le vamos a hacer... No se puede ser insultántemente divertido todos los días...
Como era de esperar, las agujetas del trabajo de ayer gritaban "Estamos aquí! A que jodemos?" cada vez que levantaba una pesa, pero ahí he estado yo, como un jabato, musculándome contra viento y marea. Ann O'Nadada contra los elementos. Y sin ayuda, porque a más de uno y a más de dos en el gimnasio me consta que les ayuda en sus ejercicios mi prima Ann Abbot-Lizante, que es muy buena monitora, y consigue resultados rapidísimos, pero cobra unas facturas desorbitadas...
El caso es que el tema este del deporte me ha venido bien y me he encaminado a la segunda parte de mis ejercicios, unas gestiones que tenía que resolver por el centro. Una vez solucionados los papeleos me he reunido con Elda, en principio para llorar sobre su hombro y para que me hiciera de oreja, paciente receptora de mis desdichas, pero no ha hecho falta, porque las gestiones se habían resuelto de maravilla, tan bien incluso que mañana tengo otro careo con la parte contraria para abrir nuevas vías de negociación, pudiendo incluso ampliar capital en breve...
Total, que al final Elda y yo nos hemos ido de tiendas a emborracharnos de consumismo, que es lo que más nos gusta. Ella se ha comprado un surtido de medias de todos los colores y unas zapatillas preciosas que yo quería para mí, pero que ella vió antes. Fair play. Yo en cambio me he comprado un pantalón de ir a trabajar (exciting!), unas zapatillas horrendas (pero feas, feas, feas, más feas que pegarle a un padre) para ir al gimnasio y por último otras zapatillas que no necesito realmente pero que me hacían falta para pasar el trago del primer par.
Al final gracias a Dior ha llegado la hora de cenar las tiendas y eso que nos hemos ahorrado. Hemos puesto rumbo a la última parada, chez-Elda, cargados de bolsas como si fuésemos Melanie Griffith y Victoria Beckham saliendo de Elena Benarroch y nos lo hemos cenado todo (todo verde, eso sí).
Básicamente, este ha sido mi día. Interesantísimo, eh?
Besos en las ingles.
NOTA: Creo que este es el post más coñazo que he escrito en mi vida, pero qué le vamos a hacer... No se puede ser insultántemente divertido todos los días...
lunes, marzo 06, 2006
Uno, dos, tres, cuatro, cinco...
Despues de 5 ó 6 años sin pisar el gimnasio ni hacer el más ligero atisbo de ejercicio físico, hoy ha sido el primer día de mi esperado reencuentro con el reino de la mancuerna, el chándal y el batido de proteínas.
La verdad es que iba bastante acojonadito. No por la ostia que me iban a dar al pagar los tres meses, que ya la tenía asumida, sino porque con la barbaridad que fumo y con mi experiencia corriendo para coger el autobús y necesitando bombona de oxígeno una vez atrapado el vehículo, mucho me temía que me iba a desmayar haciendo 5 minutos de cardiovasculares.
Según he llegado, he abordado al monitor-hipermusculado-con-eterna-cara-de-niño-malo, y le he dicho que mi forma física era tan baja que rayaba el absurdo, y que me pusiese algo light porque me veía dejando el gimnasio a la segunda semana. Y se lo ha tomado al pie de la letra, porque me ha puesto una tabla de señora de 60 años. Yo la verdad es que encantado de la vida. Unos diítas haciendo esa tabla ridícula, hasta que se reduzca un poco el espesor de la capa de alquitrán de mis pulmones, y ya emezaré entonces a motivarme. Con lo que yo he sido... Recuerdo mi época vigoréxica de siempre-puedes-con-una-pesa-más y de si-te-han-dicho-veinte-repeticiones-tú-haces-treinta, y recuerdo también que me puse bastante toro en dos meses, pero qué lejos queda eso...
Cuando he terminado con la musculación y el tío me ha dicho "Bueno, pues ya te puedes ir" yo le he preguntado "¿Pero no hago otros 15 minutos de cardio antes de irme?" y él me ha mirado con cara de "No, gordito, por hoy ya está bien... Bueno, venga, anda, hazte 5 minutos de remo suavito..." Ha sido moderadamente humillante, pero no me ha importado. Bueno, no me ha importado hasta que he visto a un compañero mío del colegio, que solía ser un gafotas obeso y empollón, y que ahora sólo le ataban al pasado las gafas, porque el hijoputa estaba fibroso y cuadrao... Mal rayo le parta...
En fin, que me cuesta un poco levantar los dedos para teclear si que cortaré aquí. Seguiremos informando sobre mi índice de grasa corporal y la evolución de mi masa muscular. Eso espero.
Besos en las ingles.
La verdad es que iba bastante acojonadito. No por la ostia que me iban a dar al pagar los tres meses, que ya la tenía asumida, sino porque con la barbaridad que fumo y con mi experiencia corriendo para coger el autobús y necesitando bombona de oxígeno una vez atrapado el vehículo, mucho me temía que me iba a desmayar haciendo 5 minutos de cardiovasculares.
Según he llegado, he abordado al monitor-hipermusculado-con-eterna-cara-de-niño-malo, y le he dicho que mi forma física era tan baja que rayaba el absurdo, y que me pusiese algo light porque me veía dejando el gimnasio a la segunda semana. Y se lo ha tomado al pie de la letra, porque me ha puesto una tabla de señora de 60 años. Yo la verdad es que encantado de la vida. Unos diítas haciendo esa tabla ridícula, hasta que se reduzca un poco el espesor de la capa de alquitrán de mis pulmones, y ya emezaré entonces a motivarme. Con lo que yo he sido... Recuerdo mi época vigoréxica de siempre-puedes-con-una-pesa-más y de si-te-han-dicho-veinte-repeticiones-tú-haces-treinta, y recuerdo también que me puse bastante toro en dos meses, pero qué lejos queda eso...
Cuando he terminado con la musculación y el tío me ha dicho "Bueno, pues ya te puedes ir" yo le he preguntado "¿Pero no hago otros 15 minutos de cardio antes de irme?" y él me ha mirado con cara de "No, gordito, por hoy ya está bien... Bueno, venga, anda, hazte 5 minutos de remo suavito..." Ha sido moderadamente humillante, pero no me ha importado. Bueno, no me ha importado hasta que he visto a un compañero mío del colegio, que solía ser un gafotas obeso y empollón, y que ahora sólo le ataban al pasado las gafas, porque el hijoputa estaba fibroso y cuadrao... Mal rayo le parta...
En fin, que me cuesta un poco levantar los dedos para teclear si que cortaré aquí. Seguiremos informando sobre mi índice de grasa corporal y la evolución de mi masa muscular. Eso espero.
Besos en las ingles.
viernes, marzo 03, 2006
Poltergeist
Hoy he vuelto a dormirme otras tres horas de siesta, como deber ser. Una vez más me he levantado justo a tiempo de no poder resolver ninguno de los asuntos que debía resolver. Tres hurras por mí.
El caso es que cuando me he levantado, completamente agilipollado después de semejante letargo, me he sentado frente al ordenador y he descubierto con estupor cómo un nuevo poltergeist había tenido lugar. Me explico:
Yo suelo dejar el ordenador encendido muchas veces, normalmente siempre que me estoy bajando algo, y otras veces por pura pereza de apagarlo. El caso es que esta semana, cuando volvía a casa después de currar me encontraba fenómenos extraños en la pantalla.
Misteriosamente, el messenger, que lo había dejado apagado o ausente, se había puesto en activo él solito. Mi madre estaba trabajando en el ordenador, pero ella decía que no había sido y la creía, porque en cuestiones informáticas no sabe hacer la O con un canuto, y no la saques de su Word y su dedito tecla a tecla. De hecho, las conversaciones que me habían llegado estaban ahí con su color naranja intacto, porque ella no sabe ni hacer click sobre ellas.
Con este tema me mosqueé bastante, porque pensé que alguien podía haber estado usando mi terminal por control remoto, sobre todo teniendo en cuenta que el antivirus me había caducado hace unos dos mil años. El caso es que eso no tenía mucho sentido porque me bajé un antivirus del 2006 dos días antes y lo había pasado dejándolo todo limpito...
En fin, que cuando parecía que estas caras de Bélmez versión cyber ya no iban a aparecer más, hoy voy y descubro que el outlook (que nunca uso en casa) se ha configurado se ha configurado por obra y gracia del Espíritu Santo. Cada vez que abres el msn messenger te aparece una ventanita que te dice "Tienes tres pi medios mensajes nuevos en la bandeja de entrada" y tu pinchas ahí y te redirecciona a Hotmail, no? Bueno, eso era hasta hoy. Esta vez he pinchado y se me ha abierto Outlook Express, que estaba perfectamente configurado con todos mis datos y todo. Claro, ya si que me he quedado de piedra, porque a lo mejor mi madre me mintió con lo otro, pero está claro que una persona que no sabe pulsar el Play en el vídeo sin mi ayuda, tampoco sabe configurar el Outlook...
Quiero respuestas a esto que me está pasando, que hoy es esto, pero mañana me sale una mano del monitor y me veo caminando hacia la luz.
De todos modos, lo verdaderamente poltergeist ha venido después. Estaba yo con cara de lelo y aún medio dormido, intentándo comprender qué estaba ocurriendo, cuando de repente me ha venido a la cabeza el recuerdo de lo que había estado soñando buena parte de la siesta. Así, de repente, como un flash (eléctrico). Sí, por supuesto que lo voy a contar, aunque a grandes rasgos, que tampoco me voy a meter en el detalle morboso.
Básicamente el sueño empezaba con mi persona yendo a Córdoba a dar una sorpresa a un tío que me gusta (que existe de verdad, y que, fíjate tú, también vive en Córdoba). El caso es que me plantaba en su casa a esperarle (porque había conseguido llaves de su casa :/) y aparecía de repente por la puerta dándose el palo con una mujer. Como ésta no era la idea de mi visita decido irme, porque la sorpresa había quedado un poco rara.
Aquí todo cambia (o no me acuerdo de lo del medio) y aparezco en el plató de Salsa Rosa, a comentar mi idilio con Tony Anipke (!!!). Para los que no sepáis quién es este personaje, os comento que es el marido nigeriano gigante de Raquel Mosquera. Todos los periodistas estaban muy interesados en mi historia, hasta que de repente invitan al plató al susodicho Tony y a su flamante mujer. La Mosquera llegaba en pijama, con ojeras y con cara de loca y se sentaba con los periodistas, mientras que Tony y yo nos íbamos a una cama que habían puesto en el plató para que demostráramos que estábamos liados.
Y eso hacemos. Nos ponemos a follar como salvajes y en posturas imposibles. Tengo que decir que en mi sueño, este señor me vuelve loco y tiene una herramienta brutal, acorde con su cuerpo de gorila, y consigue doblarse como si fuera de chicle y no pesara 200 arrobas.
Raquel Mosquera toma notas y comenta que no está dispuesta a consentir eso y que lo va a usar para intentar quedarse con la custodia de la niña... En fin, que todo muy fuerte, pero lo más fuerte es que de repente, de la nada, aparece un conocido blogger (que no voy a nombrar, y que NO es Kurt) y se une a la fiesta privada esta que nos estamos montando. Su papel es más bien patético, por que se limita a intentar tocar y meter lengua en los huequitos que dejamos, pero aún así se agradece la ayuda, porque el nigeriano tiene mucho cuerpo que abarcar.
Y bueno, hay más morralla, pero no creo que vuestar mente enferma necesite saber más, así que esto es todo por hoy.
Besos en las ingles y buen fin de semana
El caso es que cuando me he levantado, completamente agilipollado después de semejante letargo, me he sentado frente al ordenador y he descubierto con estupor cómo un nuevo poltergeist había tenido lugar. Me explico:
Yo suelo dejar el ordenador encendido muchas veces, normalmente siempre que me estoy bajando algo, y otras veces por pura pereza de apagarlo. El caso es que esta semana, cuando volvía a casa después de currar me encontraba fenómenos extraños en la pantalla.
Misteriosamente, el messenger, que lo había dejado apagado o ausente, se había puesto en activo él solito. Mi madre estaba trabajando en el ordenador, pero ella decía que no había sido y la creía, porque en cuestiones informáticas no sabe hacer la O con un canuto, y no la saques de su Word y su dedito tecla a tecla. De hecho, las conversaciones que me habían llegado estaban ahí con su color naranja intacto, porque ella no sabe ni hacer click sobre ellas.
Con este tema me mosqueé bastante, porque pensé que alguien podía haber estado usando mi terminal por control remoto, sobre todo teniendo en cuenta que el antivirus me había caducado hace unos dos mil años. El caso es que eso no tenía mucho sentido porque me bajé un antivirus del 2006 dos días antes y lo había pasado dejándolo todo limpito...
En fin, que cuando parecía que estas caras de Bélmez versión cyber ya no iban a aparecer más, hoy voy y descubro que el outlook (que nunca uso en casa) se ha configurado se ha configurado por obra y gracia del Espíritu Santo. Cada vez que abres el msn messenger te aparece una ventanita que te dice "Tienes tres pi medios mensajes nuevos en la bandeja de entrada" y tu pinchas ahí y te redirecciona a Hotmail, no? Bueno, eso era hasta hoy. Esta vez he pinchado y se me ha abierto Outlook Express, que estaba perfectamente configurado con todos mis datos y todo. Claro, ya si que me he quedado de piedra, porque a lo mejor mi madre me mintió con lo otro, pero está claro que una persona que no sabe pulsar el Play en el vídeo sin mi ayuda, tampoco sabe configurar el Outlook...
Quiero respuestas a esto que me está pasando, que hoy es esto, pero mañana me sale una mano del monitor y me veo caminando hacia la luz.
De todos modos, lo verdaderamente poltergeist ha venido después. Estaba yo con cara de lelo y aún medio dormido, intentándo comprender qué estaba ocurriendo, cuando de repente me ha venido a la cabeza el recuerdo de lo que había estado soñando buena parte de la siesta. Así, de repente, como un flash (eléctrico). Sí, por supuesto que lo voy a contar, aunque a grandes rasgos, que tampoco me voy a meter en el detalle morboso.
Básicamente el sueño empezaba con mi persona yendo a Córdoba a dar una sorpresa a un tío que me gusta (que existe de verdad, y que, fíjate tú, también vive en Córdoba). El caso es que me plantaba en su casa a esperarle (porque había conseguido llaves de su casa :/) y aparecía de repente por la puerta dándose el palo con una mujer. Como ésta no era la idea de mi visita decido irme, porque la sorpresa había quedado un poco rara.
Aquí todo cambia (o no me acuerdo de lo del medio) y aparezco en el plató de Salsa Rosa, a comentar mi idilio con Tony Anipke (!!!). Para los que no sepáis quién es este personaje, os comento que es el marido nigeriano gigante de Raquel Mosquera. Todos los periodistas estaban muy interesados en mi historia, hasta que de repente invitan al plató al susodicho Tony y a su flamante mujer. La Mosquera llegaba en pijama, con ojeras y con cara de loca y se sentaba con los periodistas, mientras que Tony y yo nos íbamos a una cama que habían puesto en el plató para que demostráramos que estábamos liados.
Y eso hacemos. Nos ponemos a follar como salvajes y en posturas imposibles. Tengo que decir que en mi sueño, este señor me vuelve loco y tiene una herramienta brutal, acorde con su cuerpo de gorila, y consigue doblarse como si fuera de chicle y no pesara 200 arrobas.
Raquel Mosquera toma notas y comenta que no está dispuesta a consentir eso y que lo va a usar para intentar quedarse con la custodia de la niña... En fin, que todo muy fuerte, pero lo más fuerte es que de repente, de la nada, aparece un conocido blogger (que no voy a nombrar, y que NO es Kurt) y se une a la fiesta privada esta que nos estamos montando. Su papel es más bien patético, por que se limita a intentar tocar y meter lengua en los huequitos que dejamos, pero aún así se agradece la ayuda, porque el nigeriano tiene mucho cuerpo que abarcar.
Y bueno, hay más morralla, pero no creo que vuestar mente enferma necesite saber más, así que esto es todo por hoy.
Besos en las ingles y buen fin de semana
miércoles, marzo 01, 2006
Superguay
¡He vuelto! ¿Veis que bien? ¡Que suerte tengo y teneis vosotros también!
Estos dos últimos meses han sido bastante terroríficos, pero como dijo aquél "No hay mal que cien años dure", y así ha sido.
Y hoy estoy contento. No es que tenga demasiados motivos, porque no los tengo, pero estoy contento. Los exámenes han ido bien, pero no del todo bien. Me va a quedar una, así que podré seguir con la emoción del "¿qué pasará? hasta junio. El culebrón "Ingeniero, contra viento y marea" aún continuará unos meses, queridos lectores, que además así podré seguir con mi cerillismo justificadamente.
Ayer dí por fin carpetazo a los apuntes, al menos por el momento y me fui para casa haciendo planes. Tantos planes hice, que al final, como era de esperar no lleve a cabo ninguno. Bueno uno sí, echarme una siesta que pasará a los anales de la Historia. Vamos, que me eché un siestorro de los de pis, pijama y oración (el "Cuatro esquinitas tiene mi cama"), que duró casi cuatro horitas de nada, porque yo lo valgo. Como me desperté a las 7 y media ya no me daba tiempo a hacer nada de lo que quería hacer. Quería hacerme el abono transporte del mes, pero pese a que salí disparado al estanco, no pude hacérmelo, porque a día antes de cambio de mes no tenían... Iba a montarles un pollo que te cagas, porque era como si en el supermercado no tienen turrón el 23 de dicimbre, pero decidí salir corriendo a otro estanco. Mal hecho, porque no les valía mi foto, así que me quedé sin abono y recogiendo mis pulmones del suelo.
Necesitaba urgentemente irme de compras, porque voy todos los dias a trabajar con la misma ropa, y creo que la gente en la oficina ya empieza comentar, señalan con el dedo, susurran a mis espaldas, y me afecta. Quería arrasar con alguna tienda muy clásica y muy de pijín alternativo tipo Cortefiel, pero mi siesta de mil horas truncó mis planes, y hoy he vuelto a ir con unos vaqueros asquerosos que me sientan fatal y mi sempiterno jersey de ochos lleno de pelotillas. A lo mejor me despiden por ir a trabajar vestido de indigente, aunque me asee...
Por otro lado, tengo una imperiosa necesidad de gastarme todo el dinero que no he gastado estos dos meses en ropa y cosas frívolas, pero nunca encuentro la ocasión (y cuando la encuentro me duermo encima de ella). Quería comprarme unas zapatillas que incrementaran mis alegría de vivir, para sustituir a las que Dwalks tildó de "zapatillas de tontito", esas con agujeritos como para transpirar. Creemos que en realidad las desea desde la sombra, pero como no se ve con suficiente personalidad para llevarlas con eleganSia, pues arremete contra ellas y las demoniza. A mí desde luego me encantan, pero pese a los agujeritos, lo que es transpirar transpiran poco, y la verdad es que apestan a pies, y no es plan de que me salga un ligue y caiga desmayado por el olor de mis tachines.
Es por ello, que como estoy forrado y no se que hacer con tanta panoja, pues creo que se la voy a ofrecer a quien me acompañe a por trapitos y luego se acueste conmigo, porque esa es otra; no quiero ni mentaros lo SALIDO que estoy, porque no tengo palabras para expresarlo... Creo que en dos meses he follado dos veces y me estoy empezando a volver loco...
Me gustaría contar todo lo que no he hecho en todo este tiempo, pero se me agolpan los temas y no sé que decir. Este febrero por lo visto ha sido el culmen de la diversion, alcanzándo la palabra "divertido" nuevos y maravillosos significados, según me contaban cada día en el churro mañanero. Y cuando digo cada día, me refiero a CADA DÍA, porque aquí los maricones de mis amigos no se han cortado un pelo y han instaurado el nuevo fin-de-semana-que-empieza-el-martes. Creo que sólo voy a reseñar el único evento al que me permití asistir. Sí, por fin me desvirgué de Chico y Chica, y que fue tan genial como esperaba. No voy a repetir lo que ya ha contado todo el mundo. Me limitaré a decir que no sabía si mirar a Chen y Rose en el escenario poniendo morritos o la pelambrera de tío ehpañó que le chorreaba del pecho a Kurt, a través de su camisa blanca de manga corta de mormón pseudonerd. Tuve taquicardias y palpitaciones. Fue todo un espectáculo. Fue muy guay.
Mas que guay fue superguay, como superguay son La Casa Azul (os habéis fijado que forma tan CHUNGA de hilar dos temas????). Sí ya se que cuando yo voy, tú vienes de allí y todos vosotros oíais a Guille Milkyway desde el útero materno, pero a mi me lo descubrío Flat hace dos días como quien dice, y como soy más veleta que la madre que me parió pues ya son mi grupo favorito, lanzándo a Astrud desde el Olimpo de las últimas semanas copando mi emepetrés, a lo más profundo del Averno. Sí, esos Astrud que tanto odié en su día y que me han estado acompañando todos los días a trabajar hasta ayer... Lo siento chicos, pero así están las cosas, hasta que no tenga un Aipoz como Dior manda no hay sitio para todos. Un Padrenuestro y dos AveMaríacuandoserásmía por Manolo y por Genís.
Por cierto, hablando de todo un poco, para celebrar mi fin de exámenes hoy y mañana tengo jornada laboral doble, porque tenemos la fecha límite de entrega pisándonos los talones y mi jefa me ha dejado en bragas a mí solo con el marrón, así que me he tirado mis once horitas delante del ordenador como un campeón. Viva el mundo de la empresa!, pero que viva un poco más el amor!
Y voy a cortar ya, que me está quedando una entrada de lo más absurda e inconexa. Mejor reordeno mis pensamientos y mañana escribo algo en condiciones.
Besos en las ingles.
P.D. En lo que he tardado en escribir este post me ha salido un grano de los que duelen en la comisura de los labios. Juro que cuando empecé a teclear no estaba. No hay derecho...
Estos dos últimos meses han sido bastante terroríficos, pero como dijo aquél "No hay mal que cien años dure", y así ha sido.
Y hoy estoy contento. No es que tenga demasiados motivos, porque no los tengo, pero estoy contento. Los exámenes han ido bien, pero no del todo bien. Me va a quedar una, así que podré seguir con la emoción del "¿qué pasará? hasta junio. El culebrón "Ingeniero, contra viento y marea" aún continuará unos meses, queridos lectores, que además así podré seguir con mi cerillismo justificadamente.
Ayer dí por fin carpetazo a los apuntes, al menos por el momento y me fui para casa haciendo planes. Tantos planes hice, que al final, como era de esperar no lleve a cabo ninguno. Bueno uno sí, echarme una siesta que pasará a los anales de la Historia. Vamos, que me eché un siestorro de los de pis, pijama y oración (el "Cuatro esquinitas tiene mi cama"), que duró casi cuatro horitas de nada, porque yo lo valgo. Como me desperté a las 7 y media ya no me daba tiempo a hacer nada de lo que quería hacer. Quería hacerme el abono transporte del mes, pero pese a que salí disparado al estanco, no pude hacérmelo, porque a día antes de cambio de mes no tenían... Iba a montarles un pollo que te cagas, porque era como si en el supermercado no tienen turrón el 23 de dicimbre, pero decidí salir corriendo a otro estanco. Mal hecho, porque no les valía mi foto, así que me quedé sin abono y recogiendo mis pulmones del suelo.
Necesitaba urgentemente irme de compras, porque voy todos los dias a trabajar con la misma ropa, y creo que la gente en la oficina ya empieza comentar, señalan con el dedo, susurran a mis espaldas, y me afecta. Quería arrasar con alguna tienda muy clásica y muy de pijín alternativo tipo Cortefiel, pero mi siesta de mil horas truncó mis planes, y hoy he vuelto a ir con unos vaqueros asquerosos que me sientan fatal y mi sempiterno jersey de ochos lleno de pelotillas. A lo mejor me despiden por ir a trabajar vestido de indigente, aunque me asee...
Por otro lado, tengo una imperiosa necesidad de gastarme todo el dinero que no he gastado estos dos meses en ropa y cosas frívolas, pero nunca encuentro la ocasión (y cuando la encuentro me duermo encima de ella). Quería comprarme unas zapatillas que incrementaran mis alegría de vivir, para sustituir a las que Dwalks tildó de "zapatillas de tontito", esas con agujeritos como para transpirar. Creemos que en realidad las desea desde la sombra, pero como no se ve con suficiente personalidad para llevarlas con eleganSia, pues arremete contra ellas y las demoniza. A mí desde luego me encantan, pero pese a los agujeritos, lo que es transpirar transpiran poco, y la verdad es que apestan a pies, y no es plan de que me salga un ligue y caiga desmayado por el olor de mis tachines.
Es por ello, que como estoy forrado y no se que hacer con tanta panoja, pues creo que se la voy a ofrecer a quien me acompañe a por trapitos y luego se acueste conmigo, porque esa es otra; no quiero ni mentaros lo SALIDO que estoy, porque no tengo palabras para expresarlo... Creo que en dos meses he follado dos veces y me estoy empezando a volver loco...
Me gustaría contar todo lo que no he hecho en todo este tiempo, pero se me agolpan los temas y no sé que decir. Este febrero por lo visto ha sido el culmen de la diversion, alcanzándo la palabra "divertido" nuevos y maravillosos significados, según me contaban cada día en el churro mañanero. Y cuando digo cada día, me refiero a CADA DÍA, porque aquí los maricones de mis amigos no se han cortado un pelo y han instaurado el nuevo fin-de-semana-que-empieza-el-martes. Creo que sólo voy a reseñar el único evento al que me permití asistir. Sí, por fin me desvirgué de Chico y Chica, y que fue tan genial como esperaba. No voy a repetir lo que ya ha contado todo el mundo. Me limitaré a decir que no sabía si mirar a Chen y Rose en el escenario poniendo morritos o la pelambrera de tío ehpañó que le chorreaba del pecho a Kurt, a través de su camisa blanca de manga corta de mormón pseudonerd. Tuve taquicardias y palpitaciones. Fue todo un espectáculo. Fue muy guay.
Mas que guay fue superguay, como superguay son La Casa Azul (os habéis fijado que forma tan CHUNGA de hilar dos temas????). Sí ya se que cuando yo voy, tú vienes de allí y todos vosotros oíais a Guille Milkyway desde el útero materno, pero a mi me lo descubrío Flat hace dos días como quien dice, y como soy más veleta que la madre que me parió pues ya son mi grupo favorito, lanzándo a Astrud desde el Olimpo de las últimas semanas copando mi emepetrés, a lo más profundo del Averno. Sí, esos Astrud que tanto odié en su día y que me han estado acompañando todos los días a trabajar hasta ayer... Lo siento chicos, pero así están las cosas, hasta que no tenga un Aipoz como Dior manda no hay sitio para todos. Un Padrenuestro y dos AveMaríacuandoserásmía por Manolo y por Genís.
Por cierto, hablando de todo un poco, para celebrar mi fin de exámenes hoy y mañana tengo jornada laboral doble, porque tenemos la fecha límite de entrega pisándonos los talones y mi jefa me ha dejado en bragas a mí solo con el marrón, así que me he tirado mis once horitas delante del ordenador como un campeón. Viva el mundo de la empresa!, pero que viva un poco más el amor!
Y voy a cortar ya, que me está quedando una entrada de lo más absurda e inconexa. Mejor reordeno mis pensamientos y mañana escribo algo en condiciones.
Besos en las ingles.
P.D. En lo que he tardado en escribir este post me ha salido un grano de los que duelen en la comisura de los labios. Juro que cuando empecé a teclear no estaba. No hay derecho...
sábado, febrero 18, 2006
Gorda
Estoy ya tocando un poco fondo. Mi imagen empieza a ser seriamente lamentable. A continuación, lista de artículos que me compré el miércoles pasado para comer mientras estudio (hasta el día 28 de febrero) y que hoy sábado ya me he zampado en su totalidad:
- 2 bolsas de Doritos Tex-Mex (los naranjas).
- 2 bolsas de Ruffles York'eso.
- 2 bolsas de Lays Receta Campesina.
- 2 paquetes de Donettes Rayados.
- 4 paquetes de Filipinos blancos (en su versión cutre de %Dia, que se llaman Choco-aros)
- 6 tabletas de chocolate blanco
- 2 botes de megamix de aceitunas y pepinillos.
- 3 bolsas de una especie de PapaDeltas sabor ketchup marca %Dia también.
- 1 Kit-Kat
- 1 paquete de dos Donuts Fondant.
- 6 litros de Coca-cola
- Infinitos paquetes de Ducados Rubios
En total creo que la suma asciende a unos 400 millones de kilocalorías, y que debo haber engordado aproximadamente dos quintales. Me he comido el equivalente a las fiestas infantiles de los cumpleaños de todos los amigos de mi sobrino. ¿Tengo ansiedad o algo?
Como contrapartida, como no salgo nada estoy ahorrando un huevo y en cuanto acabe me apunto al gimnasio y me voy a tirar las tardes enteras levantando pesas hasta convertir mis lorzas en músculos esculpidos en acero y roca... En serio, es muy fuerte, algo tengo que hacer, porque el balance de exámenes está siendo fatal para mi línea. Mi uniforme oficial de moderno me cabe ahora en una oreja, y yo ya no se ni con qué me voy a vestir...
Hasta aquí puedo leer.
Besos en las ingles
martes, febrero 14, 2006
Regular
Ya he salido del examen. Me ha salido regular. Tengo posibilidades de aprobar, pero dependo un poco de la benevolencia de los profesores, y la verdad es que la benevolencia es un bien bastante escaso entre los integrantes del departamento de Ingeniería Química. Lo de siempre, falto de tiempo. No me ha dado tiempo a hacer una gráfica con la que se hace todo un ejercicio (de los dos que había) y sólo he podido poner el procedimiento de cálculo para resolver el problema, pero sin resolver nada en realidad. Ahora me queda esperar que me dejen arañar algún puntillo por ese ejercicio, y entonces si que podría aprobar... En fin, que ya os iría contando.
En otro orden de cosas, resulta que me van a posponer un examen, probablemente hasta el 28 de febrero o incluso primeros de marzo, con lo cual voy a tener más tiempo de estudiármelo, aunque por otro lado, el nivel de hastalapollismo que puedo llegar para eses entonces no me lo quiero ni imaginar... Este "último empujón" del que todos hablan se me está haciendo eterno...
Pues eso, que hasta aquí puedo leer. Anda que os quejareis... dos (mini)posts en el mismo día. Dónde se ha visto eso, eh?
Besos en las ingles.
En otro orden de cosas, resulta que me van a posponer un examen, probablemente hasta el 28 de febrero o incluso primeros de marzo, con lo cual voy a tener más tiempo de estudiármelo, aunque por otro lado, el nivel de hastalapollismo que puedo llegar para eses entonces no me lo quiero ni imaginar... Este "último empujón" del que todos hablan se me está haciendo eterno...
Pues eso, que hasta aquí puedo leer. Anda que os quejareis... dos (mini)posts en el mismo día. Dónde se ha visto eso, eh?
Besos en las ingles.
Alea jacta est
A las 11:55 del día 14 de febrero de 2006 doy por finalizado mi estudio de las Operaciones de Separación I, la asignatura más difícil de toda la carrera. A las 16:00 se decide todo. La suerte está echada. Alea jacta est. Estoy que me jiño por las ancas pa abajo...
Feliz Día de los Enamorados. Besos en las ingles.
Feliz Día de los Enamorados. Besos en las ingles.
jueves, febrero 09, 2006
Pide la hoja de reclamaciones. Yo estoy harta de hacerlo.
La rutina de mi últimos días se ha visto hoy alterada por un incidente en el autobús. No me he enterado muy bien de cómo ha empezado todo porque yo me hallaba aletargado y semimesmerizado por los temitas musicales de mi Aipoz de garrafón. De repente he empezado a oír voces inusualmente altas, así que he decidido salir de mi burbuja, me he quitado mis auriculares de orejeras, ochenteros pero con un toque actual, y he puesto la antena a ver si podía cogerle el hilo a la gresca.
Resulta que la cosa más o menos consistía en que una chica joven, con sus rastas pero muy aseada, nada perrofláutica, se había picado con el conductor porque le había preguntado no se qué de una calle o una parada y le había contestado que no lo sabía de malos modos. Me lo creo totalmente, porque me subo en el mismo autobús muchas veces y ese señor es bastante borde y bastante gilipollitas. El caso es que la chica ha decidido que el imbécil ese no le faltaba al respeto gratuitamente y le ha montado un pollo...
Como si de una reacción nuclear en cadena se tratara (o de una pelea de saloon de western americano, para los profanos en materia nuclear), la gente inmediatamente se ha puesto a comentar la jugada, las marujas se amotinaban, y todo el mundo tenía una anécdota al respecto que contar al desconocido de al lado. El efecto dominó.
De repente, la chica perdió el protagonismo, cuando una señora del fondo del coche se autoerigió líder de la revolución, y empezó a mascullarle que no tenía porqué permitir que ese tío le tratara mal. Repito sus palabras con la mayor fidelidad que puedo:
"Pídele la hoja de reclamaciones, que tenemos derecho a ella, lo que pasa es que
no lo sabemos, y por eso se aprovechan esos desgraciados. Pídesela, que yo lo he
hecho muchísimas veces, y le coges la matrícula y el número de coche y llamas a
la EMT y le montas el pollo. Verás como se le bajan los humos. Yo estoy harta de
hacerlo. Ayer mismo puse una queja. Pídesela y le pones una queja en la EMT. Yo
lo he hecho muchas veces. Pídesela, que funciona. Yo estoy harta de hacerlo. Si
quieres te doy el teléfono de la EMT, que lo tengo en el móvil, porque he
llamado muchas veces. Estoy harta de hacerlo"
Pues bien, la chica se decidió a hacerlo, ella por primera vez, eso sí, y le pidió los datos al autobusero. Por supuesto, el hombre, ya de por sí con un carácter bastante agrio, se chinó mogollón y empezó a chillarle a la instigadora de su futuro despido diciéndole que no le insultara, que él no lo había hecho...
Total, que el tío, sólo por joder un poco al personal, coje, agarra, y con toda la ceremonia pone las luces de emergencia y se para en el carril de la derecha, para darle la hoja. Empieza a decir que tiene que hacer no se qué llamadas y que hasta después de una hora no podría arrancar. Fue en este punto cuando los pocos que estaban serenos en el coche se encendieron y empezaron a vociferar que no podía hacer eso y que arrancase o les dejase bajar, a lo que el tío contestaba que como no estaba en una parada no podía abrir las puertas. Estábamos técnicamente secuestrados Al tío se le había metido entre ceja y ceja joder al personal y hundirse con todo el equipo. El caería, pero nosotros caeríamos con él.
Al final, todos nos pusimos de acuerdo en poner una queja formal contra el neanderthal ese, y acabó achantándose y dejándonos bajar después de 10 minutos de encierro. Gracias a Dior vivo para contarlo. Ya pensaba que iba a acabar mis días entre marujas sindicalistas y niñas monas rastafaris. Me he acordado mucho de la historia que contó Farala en su blog sobre el motín que él vivió en el carril BUS-VAO de la carretera de La Coruña...
Cuando caminaba hacia casa analizando lo ocurrido, me he dado cuenta de que el telefonillo de mi portal estaba pitando escandalósamente. Esto no tendría nada de raro, teniendo en cuenta que mi telefonillo está estropeado sí y día también, si no fuera porque era el tercer portero automático que hacía lo mismo desde que salí del trabajo... ¿Tres telefonillos pitando en puntos distintos de la ciudad en menos de una hora? Qué raro... ¿Se tratará de un golpe de estado de los hackers patrios?, ¿la rebelión de los fonoportas? Habrá que esperar a ver que dicen de esto en Cuarto Milenio...
Besos en las ingles.
P.D: Ha ganado Pepe, pero ahora que está fuera de la casa me está cayendo un poco mal... Otro desengaño amoroso...
viernes, febrero 03, 2006
Ya era hora
Pues sí, ya era horita de decidirme a actualizar. Hace ya casi un mes que no informo sobre nada de mi vida y ya va tocando. La verdad es que no tengo nada realmente excitante que contar, aunque por otro lado, pocas veces cuento algo realmente excitante aquí, así que no creo que importe mucho. En realidad, ¿los blogs no van precisamente de eso, de interesarse por las pequeñas cosas de la vida cotidiana de un fulanito desconocido? Pues eso.
Este último mes lo he pasado dentro de la rutina más asquerosa. Todos los días levantarme para trabajar, hacer mi trabajo bien hecho (para qué voy a mentir, si lo hago bien lo hago bien... A mí es que hay que verme trabajar...), volver a casa, comer, echar una siestecilla a veces, otras simplemente relajarme, y ponerme a estudiar como un gilipollas hasta la noche, cuando me permito ver la tele o sentarme al ordenador. Y vuelta a empezar. Vamos, lo que se llama una existencia de mierda. Sí, ya se que es lo que hace todo el mundo que trabaja, pero a mi lo que realmente me mata es tener que estudiar. Si estuviese 10 horas al día trabajando no me importaría en absoluto, y eso que mis tareas no es que sean demasido fascinantes ni mentally challenging, pero sólo de pensar en meterme con esos apuntes rancios y amarillentos me produce urticaria...
Ya queda poco. El 20 de febrero acabo, pero cada vez se me hace más cuesta arriba... Además, en realidad nadie me garantiza que vaya a aprobar, con lo cual el horizonte se extiende hasta junio... Qué peressóóóóóón, peressón!!
Si tenemos que destacar algo de este último mes sería lo siguiente:
1. Conocer a Mordiscos de realidad. Este hombre me sacó del aburrimiento más atroz de una tarde de estudio para llevarme de paseo y pagármelo todo, como si fuera un servicio de escorting, vamos. Tampoco le salí muy caro porque cenamos en el Burger y tomamos copas en el Naranja, que son sitios de lo más económico que te puedes encontrar en Madrid, pero es de agradecer de todos modos. El hombre muy majetón y muy deportista él. Me contó unas historias sobre maratones absolutamente sobrecogedoras. Me reafirmo en mi creencia de que el deporte no es bueno.
2. He reducido mis bajadas a la calle a fumar un cigarro a sólo dos. Eso, sumado al cigarro de antes de entrar y el de después de salir, hacen un total de 4 cigarros en toda la mañana. Señores, esto para mí es todo un logro, y una preparación para mi abandono del tabaco para después de exámenes. Por tanto, quiero mi caramelito!!
3. Estoy enganchado no, lo siguiente, a Gran Hermano. Me trago todos los días un cachito del resumen y los jueves el programa entero, salga el sol por donde salga. Soy superfan de Pepe y me quiero casar con él, pero no se yo si va a ser posible. En cualquier caso, he descubierto con horror, que en mi recién estrenado pack Trío de Telefónica está incluido el canal GH 24 horas, así que ahora más que nunca tengo que tener temple y voluntad férrea para sacar horas de estudio en lugar de tirarme en el sofá a ver lo que hacen los 3 que quedan, que será bien poco.
4. Me he leído un libro infecto que se llama "Cómo hacer el amor igual que una estrella del porno", autobiografía de la insigne actriz porno Jenna Jameson. Si pensais que el título es caspa, esperad a leer el contenido, porque no tiene desperdicio. Lo más fuerte de todo es la traducción literal al español del libro, digna de haber sido realizada con google, con la función esa de traducir al castellano. Las construcciones gramaticales eran surrealistas y a menudo ni siquiera entendía que coño quería decir cada frase. Sólo os digo que "heavy metal fan" lo traducen como "fanático del metal pesado". Y ya está. ¿Qué te ha parecido esa, uhmm?
5. El domingo fui a ver a Yurena al Plan Travesti. Fue un espectáculo impresionante, culminado por el momento en el que se le cayó el micrófono y su melodiosa voz seguía sonando por su cuenta. La gente estaba enfervorizada, y a más de uno le cabía una sandía por el culo de lo que lo estaba gozando. Lo malo es que sólo cantó 4 ó 5 canciones, pero como es ella se lo perdonamos todo.
En fin, que no se que más contar. Además, teniendo en cuenta que estoy totalmente desentrenado en esto del noble arte de escribir, bastante es que haya llegado hasta aquí. Intentaré actualizar más a menudo pero no lo aseguro. En cualquier caso no desesperéis, volveré, como Yurena, y retomaré mis descacharrantes crónicas de la actualidad, con mi habitual sorna y sarcasmo. Soy genial, hasta en la vigilia...
Besos en las ingles.
P.D: Juan, ¿te quejarás de guiños a La Hora Chanante, eh? Has creado un monstruo...
Este último mes lo he pasado dentro de la rutina más asquerosa. Todos los días levantarme para trabajar, hacer mi trabajo bien hecho (para qué voy a mentir, si lo hago bien lo hago bien... A mí es que hay que verme trabajar...), volver a casa, comer, echar una siestecilla a veces, otras simplemente relajarme, y ponerme a estudiar como un gilipollas hasta la noche, cuando me permito ver la tele o sentarme al ordenador. Y vuelta a empezar. Vamos, lo que se llama una existencia de mierda. Sí, ya se que es lo que hace todo el mundo que trabaja, pero a mi lo que realmente me mata es tener que estudiar. Si estuviese 10 horas al día trabajando no me importaría en absoluto, y eso que mis tareas no es que sean demasido fascinantes ni mentally challenging, pero sólo de pensar en meterme con esos apuntes rancios y amarillentos me produce urticaria...
Ya queda poco. El 20 de febrero acabo, pero cada vez se me hace más cuesta arriba... Además, en realidad nadie me garantiza que vaya a aprobar, con lo cual el horizonte se extiende hasta junio... Qué peressóóóóóón, peressón!!
Si tenemos que destacar algo de este último mes sería lo siguiente:
1. Conocer a Mordiscos de realidad. Este hombre me sacó del aburrimiento más atroz de una tarde de estudio para llevarme de paseo y pagármelo todo, como si fuera un servicio de escorting, vamos. Tampoco le salí muy caro porque cenamos en el Burger y tomamos copas en el Naranja, que son sitios de lo más económico que te puedes encontrar en Madrid, pero es de agradecer de todos modos. El hombre muy majetón y muy deportista él. Me contó unas historias sobre maratones absolutamente sobrecogedoras. Me reafirmo en mi creencia de que el deporte no es bueno.
2. He reducido mis bajadas a la calle a fumar un cigarro a sólo dos. Eso, sumado al cigarro de antes de entrar y el de después de salir, hacen un total de 4 cigarros en toda la mañana. Señores, esto para mí es todo un logro, y una preparación para mi abandono del tabaco para después de exámenes. Por tanto, quiero mi caramelito!!
3. Estoy enganchado no, lo siguiente, a Gran Hermano. Me trago todos los días un cachito del resumen y los jueves el programa entero, salga el sol por donde salga. Soy superfan de Pepe y me quiero casar con él, pero no se yo si va a ser posible. En cualquier caso, he descubierto con horror, que en mi recién estrenado pack Trío de Telefónica está incluido el canal GH 24 horas, así que ahora más que nunca tengo que tener temple y voluntad férrea para sacar horas de estudio en lugar de tirarme en el sofá a ver lo que hacen los 3 que quedan, que será bien poco.
4. Me he leído un libro infecto que se llama "Cómo hacer el amor igual que una estrella del porno", autobiografía de la insigne actriz porno Jenna Jameson. Si pensais que el título es caspa, esperad a leer el contenido, porque no tiene desperdicio. Lo más fuerte de todo es la traducción literal al español del libro, digna de haber sido realizada con google, con la función esa de traducir al castellano. Las construcciones gramaticales eran surrealistas y a menudo ni siquiera entendía que coño quería decir cada frase. Sólo os digo que "heavy metal fan" lo traducen como "fanático del metal pesado". Y ya está. ¿Qué te ha parecido esa, uhmm?
5. El domingo fui a ver a Yurena al Plan Travesti. Fue un espectáculo impresionante, culminado por el momento en el que se le cayó el micrófono y su melodiosa voz seguía sonando por su cuenta. La gente estaba enfervorizada, y a más de uno le cabía una sandía por el culo de lo que lo estaba gozando. Lo malo es que sólo cantó 4 ó 5 canciones, pero como es ella se lo perdonamos todo.
En fin, que no se que más contar. Además, teniendo en cuenta que estoy totalmente desentrenado en esto del noble arte de escribir, bastante es que haya llegado hasta aquí. Intentaré actualizar más a menudo pero no lo aseguro. En cualquier caso no desesperéis, volveré, como Yurena, y retomaré mis descacharrantes crónicas de la actualidad, con mi habitual sorna y sarcasmo. Soy genial, hasta en la vigilia...
Besos en las ingles.
P.D: Juan, ¿te quejarás de guiños a La Hora Chanante, eh? Has creado un monstruo...
miércoles, enero 11, 2006
El polizón
Hoy no me ha sonado el despertador y me ha tenido que despertar mi padre, que mira que me jode, porque luego se tira una semana restregándome que soy muy adulto para acostarme tarde, pero no tanto para luego levantarme a mi hora. En fin, que entre pitos y flautas he salido disparado al trabajo y al final he llegado 5 minutos antes, mira tú por donde, simplemente ahorrándome la ducha.
Lo gracioso ha sido cuando en la parada del autobús me doy cuento que llevo algo dentro de mis pantalones, como en el culo, y meto la mano para sacarlo. Resulta, que con las prisas, al ponerme los mismos pantalones de ayer, no me di cuenta que tenían dentro los calzoncillos hechos una pelota, así que ésa era la especie de bola blanda que notaba al sentarme. A la señora que esperaba el autobús conmigo se le ha quedado cara de croqueta cuando me ha visto sacar triunfal los calzoncillos de los pantalones y después de identificarlos, guárdarmelos en un bolsillo de mi precioso abrigo de paño... Ha debido de pensar que podía quitarme la ropa interior vestido, como Zoolander...
En el trabajo hoy ha sido el primer día que he dado una idea personal sugiriendo un cambio en una historia, y ha sido muy bien acogida, por lo menos por mi jefa inmediata, así que a lo mejor siento las bases para una futura presidencia de mi empresa... Quién sabe...
Nada más por hoy, que me tengo que meter a estudiar.
Besos en las ingles.
Lo gracioso ha sido cuando en la parada del autobús me doy cuento que llevo algo dentro de mis pantalones, como en el culo, y meto la mano para sacarlo. Resulta, que con las prisas, al ponerme los mismos pantalones de ayer, no me di cuenta que tenían dentro los calzoncillos hechos una pelota, así que ésa era la especie de bola blanda que notaba al sentarme. A la señora que esperaba el autobús conmigo se le ha quedado cara de croqueta cuando me ha visto sacar triunfal los calzoncillos de los pantalones y después de identificarlos, guárdarmelos en un bolsillo de mi precioso abrigo de paño... Ha debido de pensar que podía quitarme la ropa interior vestido, como Zoolander...
En el trabajo hoy ha sido el primer día que he dado una idea personal sugiriendo un cambio en una historia, y ha sido muy bien acogida, por lo menos por mi jefa inmediata, así que a lo mejor siento las bases para una futura presidencia de mi empresa... Quién sabe...
Nada más por hoy, que me tengo que meter a estudiar.
Besos en las ingles.
lunes, enero 09, 2006
Fatiga
Últimamente no tengo tiempo de nada. O estoy trabajando o estudiando, y el tiempo que me queda libre lo invierto en ver a amigos, o en vegetar. Lo que está claro es que lo último que me apetece es ponerme con el blog. Qué pereza, de verdad...
Así que eso, que no me explayo. Sólo decir que los Reyes han sido escandalosamente generosos conmigo.
Hoy en el autobús he visto a un tío bigotudo que mascaba chicle a 300 revoluciones por minuto que la boca bien abierta. Ni que decir tiene que he tenido que morderme los nudillos para no levantarme, ir hacia él y partirle los dientes con mi emepetrés... Me he limitado a subir el volumen del Hung Up e intentar evadirme...
Besos en las ingles.
Así que eso, que no me explayo. Sólo decir que los Reyes han sido escandalosamente generosos conmigo.
Hoy en el autobús he visto a un tío bigotudo que mascaba chicle a 300 revoluciones por minuto que la boca bien abierta. Ni que decir tiene que he tenido que morderme los nudillos para no levantarme, ir hacia él y partirle los dientes con mi emepetrés... Me he limitado a subir el volumen del Hung Up e intentar evadirme...
Besos en las ingles.
lunes, enero 02, 2006
Un año más
Año nuevo, vida nueva. A ver si es verdad.
El 2005 me ha traído muchas cosas buenas. He estado viviendo en un país extranjero, he conocido a mucha gente maravillosa, he conseguido mi primer trabajo que no sea servir bodas, bautizos y comuniones, o hacer encuestas... Todo eso ha estado muy bien. Pero en mi vida personal todo sigue como estaba, si acaso un poco más desordenado.
He cumplido muy pocos de mis proyectos personales para el año, así que mi balance no puede ser positivo si soy sincero conmigo mismo. En 10 en la forma, un 4 en el fondo.
Este año lo empecé con fiebre, y con alguien descapullándome un cigarro en el ojo, pero me niego a creer que lo que mal empieza, mal acaba. Seguro que ha sido una guiño del destino, y que todo me va a ir muy bien.
Dicho esto, os deseo a todos salud, dinero y amor, y un muy feliz nuevo año 2006.
365 besos en las ingles, uno para cada día.
El 2005 me ha traído muchas cosas buenas. He estado viviendo en un país extranjero, he conocido a mucha gente maravillosa, he conseguido mi primer trabajo que no sea servir bodas, bautizos y comuniones, o hacer encuestas... Todo eso ha estado muy bien. Pero en mi vida personal todo sigue como estaba, si acaso un poco más desordenado.
He cumplido muy pocos de mis proyectos personales para el año, así que mi balance no puede ser positivo si soy sincero conmigo mismo. En 10 en la forma, un 4 en el fondo.
Este año lo empecé con fiebre, y con alguien descapullándome un cigarro en el ojo, pero me niego a creer que lo que mal empieza, mal acaba. Seguro que ha sido una guiño del destino, y que todo me va a ir muy bien.
Dicho esto, os deseo a todos salud, dinero y amor, y un muy feliz nuevo año 2006.
365 besos en las ingles, uno para cada día.
jueves, diciembre 22, 2005
1001 canapés por la noche
Estaba yo el viernes tarde aburridillo cuando descubrí un mensaje de Claudio invitándome a la fiesta de Axe en Kapital que daba comienzo 20 minutos después. Rápidamente me disfracé de moderna mamarracha y me planté allí a ponerme ciego de canapés. En la puerta estaba sólo Flat, completamente borracho de poder de la comida navideña con la gente del hospital que había tenido a mediodía, y que estaba con el típico pedo cariñoso de hablar con vocecilla tonta y dar abrazos a diestro y siniestro. Cuando llegaron Claudio y Patata nos besamos por el cuerpo para darnos la bienvenida y entramos en la discoteca en la que hacía unos 5 o 6 años que no ponía un pie, desde la boda de Pains. Recordemos que Kapital era una de mis discotecas fetiche en mi adolescencia hiperpija.
Claudio y el Tubérculo (que llevaba unas katiuskas supertendencia) estaban acreditados como Dior manda, porque ellos son de los medios y tienen que cubrir todos los saraos, pero Flat y yo íbamos de consortes acopladísimos. El gorila nos preguntó si éramos periodistas, y contestamos que sí. ¿Pero todos? Que sí, que sí hombre. A partir de ahí decidimos meternos en el papel de periodistas, pero no coló. Se notaba a la legua que nosotros íbamos a llenarnos el estómago y ya está. En la entrada, una simpática azafata compañera de clase de Patata nos hizo entrega de unos birretes de fieltro que nos acreditaban como graduados en las Academias de Ligue Axe. O nosotros tenemos la cabeza enorme o esos gorros estaban diseñados para jíbaros, porque nos quedaban como un copete, así que nos los quitamos inmediatamente porque además nos estropeaban el peinado.
En cuanto llegamos a la pista nos hicimos con unos vinos y unas cervezas panojaless y nos situamos en una posición estratégica para interceptar cualquier bandeja que saliese de las cocinas. Los canapés no eran de llorar de la emoción, pero había unos cuantos bocados bastante apetitosos. Aunque para apetitOSO, el oso indie que pululaba por ahí con una camiseta naranja, que se pasó toda la noche pasando por delante de nuestra cara, luego para nada, porque yo me volví a casa solo... Bueno, que me disperso. Flat y yo nos ganamos los favores de una camarera, que vino literalmente a servirnos diciendo que teníamos cara de hambrientos. Joder, ¿tanto se nos notaba?. El caso es que le prometimos mencionarla en nuestra crónica periodística y bueno, yo mentir no he mentido, que aunque no tenga una columna en un periódico como Carrie Bradshaw, por lo menos tengo un bloj. Lo más gracioso fue cuando Flat le dijo: "¿Qué, aquí ganándote al cuarto poder eh?". Yo no daba crédito. Yo no tenía ni idea de lo que era el cuarto poder. Especulé con los poderes de los 4 Fantásticos, o con el Poder Rosa, pero resulta que eran los medios. Si yo no tenía ni idea, la camarera menos aún, y se quedó con cara de croqueta como las que llevaba en la bandeja. Es que Flat es así, le sale solo instruir al pueblo llano, porque el está por la alfabetización mundial...
Cuando ya no pudimos comer más, un mariquita que iba de macho se subió al escenario para divulgar las grandezas de Axe, y dio paso a un numerito musical coreografiado con banda sonora de... Adivinadlo. Exactamente, Hung up de Madonna. Bailamos moderadamente y yo me enamoré del bailarín rellenito. Luego salió alguien con un traje de cuerpo entero, cabeza incluida, hecho de espejitos de bola de discoteca. Era como un cruce entre un patinador de hielo, Roisin Murphy y la Florrrr de Alcorcón. Nos hicimos muy fans y planeamos robarle el modelito.
Tras el show empezó la barra libre y nos tiramos como hienas a pedirnos unos gintónics, mientras dábamos buena cuenta de las bandejas de pastelitos que empezaban a salir. Simulamos meternos unas puntitas de azúcar-glas con la uña y bailamos bakalao. Claudio y Flat se pusieron a meterle la letra de canciones de Astrud y Chycha a todos los pinchamientos de ayer de hoy y de siempre que nos pusieron y yo me acabé cansando un poco, así que me retiré a la barra a (re)cargarme de alcoholes.
Al cabo de un rato movimos el chiringuito a unos sofases rojos muy cómodos donde hablamos sobre semen y caca, que son nuestros temas preferidos, y la Patata se acomodó tanto en el sofá, hipnotizada con la absorbente tertulia, que puso los pies en la mesa de cristal que teniamos enfrente y se la cargó, del concepto cargarse una mesa con las katiuskas.
Después de esto decidimos que allí ya no había nada que ver y nos fuimos al Maridonals a poner el límite nuestras arterias con una poquita más de colesterol, pero yo no pedí nada, porque me salía más a cuenta comerme las patatas de Flat, que para eso ahora cobra el triple que yo. Acto seguido, cada mochuelo a su olivo, y yo al mío en taxi, porque yo lo valgo. Por cierto, que nos regalaron una cajita de productos Axe la mar de apañadita y molona. Claudio la pisó y la destrozó, pero yo la tengo intacta.
Ayer quedamos Farala, Claudio y yo para ver Harry Potter y el cáliz de fuego. Yo como, aún gustándome, no soy demasiado talifán de esta saga, me la tragué sin chistar, y sin pasarlo mal por ver que se dejaban un montón de cosas del libro. De todos modos, si se hubiesen dejado absolutamente todo del libro y me hubiese pasado las 3 horas de película viendo un fotograma fijo de Victor Krum me habría parecido estupendo también, porque hay que ver como está el cabrón, y eso que a mi los niñatos me gustan entre cero y nada, pero este... Ay omá...
Y eso, que aparte de trabajar no hago nada excesivamente interesante, así que a ver si esta noche me da temas que compartir con vosotros, que tengo una cenita y unos temas y unas cosas.
Besos en las ingles.
lunes, diciembre 19, 2005
Mi primera vez
Hoy ha sido mi primer día de trabajo. Por fin me han llamado para incorporarme en la plantilla de mi empresa como becario precario. Trabajo 5 horas y tampoco es que cobre una panojada, pero vamos, que tampoco está mal para ser el último gato y currar 5 horas.
Ayer decidí no ir al Plan Travesti, porque ya nos conocemos y lo de que voy solo un ratito y estoy a la una y media en casa sin tomar ni una copa no se lo cree ni el tato. Es por ello que me curé en salud y decidí no moverme de mi casa y quedarme agilipollado viendo El Debate de Gran Hermano. A la 1 menos cuarto ya estaba en la cama, aunque con los nervios me desperté un par de veces viéndome obligado a asaltar la nevera con nocturnidad y alevosía y ponerme bien ciego de coca-cola y turrón blando, que es lo que recomiendan comer de madrugada 9 de cada 10 médicos. Gracias a esto, me he levantado con una acidez de estómago preciosa. Pero una acidez no es nada cuando es tu primer día de trabajo.
He llegado 20 minutos antes de la hora, para quedar bien, y he tenido una reunion con mi jefa y mi subjefa (no olvidemos que sobre mi cabeza descansa toda la jerarquía de la empresa) y me han contado en qué consiste mi trabajo. No lo voy a contar porque no me da la gana y además no os íbais a enterar demasiado, pero básicamente tengo que pasarme todo el puñetero día delante del ordenador pidiéndole cosas al Señor Google. Es muy posible que en dos semanas ya esté absolutamente quemado del trabajo, pero por lo menos hoy he emprendido mis tareas con una sonrisa... Lo malo es que tengo al superjefazo de división respirándome en el cogote y no puedo perder demasiado el tiempo.
Me ha hecho muchísima ilusión tener mi primer trozo de oficina separado por miniparedes prefabricadas, mi ordenador que funciona a pedales, mis clips, mis post-its, mis rotuladores de colores... Ay, es que me he desvirgado por fin en estas lides, que ya era horita...
Me he tomado un café para socializar y empezar a conocer a mis compañeros de trabajo y he observado que hay bastantes señores ejecutivos de traje que me ponen una poquita. Como he tomado la determinación de no ser una zorra en mi puesto de trabajo, este hecho no conlleva ningún movimiento de fichas por mi parte, pero por lo menos me alegro la vista cuando levanto los ojos de mis papers y de mi catódica pantalla. Oye, que por lo menos tengo buen ambiente...
Pues eso, que no mucho más. De mi curro no voy a hablar demasiado, por aquello de mantener cierto anonimato y de qué nunca sabes quién te puede leer, así que a partir de mañana seguiré contando las estupideces a las que os tengo acostumbrados.
Hasta entonces. Besos en las ingles.
miércoles, diciembre 14, 2005
Los Infomerciales. Parte II
Seguimos con la lista de objetos entrañables anunciados en programas entrañables
Superlube y demás productos para el coche. El más interesante era un protector para la pintura de tu bólido que lo protegía de todas las inclemencias del tiempo, y para demostrarlo ¿qué hacían?: ¡pues disparaban al coche con un rayo láser ni más ni menos! Pero hombre, por Dior, ¿Quién va a disparar a su coche o al del vecino (para joderle si su coche es mejor) con una pistola láser? Es más, ¿quién tiene una pistola láser? Vale, sí, ya se que la idea del anuncio es mostrarte que si consigue soportar un rayo láser, qué otra cosa no va a soportar, pero no me digáis que la puesta en escena no es bizarra. Y todo el público exclamando “Oh my God, what is he doing!!!” con cara de horror… Impagable.
Faja de cuerpo entero que convierte tu obeso cuerpo de carnes fláccidas en una escultura renacentista. Si además lo complementas con un sujetador de silicona sin tirantes ni nada que te pone las tetas en la boca, pues ya estás lista para comerte el mundo. Lo mejor es el testimonio de las modelos improvisadas del público, que después de probárselo, le dicen a la experta entre lágrimas que incluso estaban pensando en pasar por quirófano, que muchísimas gracias. Cari, no deseches la idea, nunca es tarde.
Las gafas Mojave o Bella-sun. Son un juego de dos monturas feas y diez pares de cristales horrendos, para poder combinarlos entre sí y poder tener de una atacada 20 pares de gafas espeluznantes. Sorprendentemente, los viandantes consultados para probar las gafas quedaban encantados y les parecían supermodernas y estilosas. Para mí que estaban conchabados…
El teclado pedagógico. Era un teclado al que se le encendían las teclas que tenías que ir pulsando, para ayudarte a aprender las canciones, ya que tenía mogollón de melodías pregrabadas. El presentador experto era el mismo que el de las plantillas Magna Power, por lo que se deduce que el hombre era un erudito multidisciplinar. Lo realmente terrible era el nombre cacofónico y anticomercial que le habían puesto. Teclado pedagógico. Por favor, ya podían haberlo bautizado Super Rythym, o Melody Star, que es horrible pero un poco mejor al menos. Duró poquísimo en antena, y la verdad es que no me sorprende.
Quick&Brite. Esta mágica pasta rosa presentada en cubos de 5 litros prometía ser la revolución de las amas de casa, ya que la aplicación de la pasta directamente sobre la mancha, o pulverizada en spray disuelta en agua, era más que suficiente para eliminar cualquier mancha imaginable. Para demostrarlo, alguien tiraba una coca cola y restregaba las patatas y la hamburguesa del menú Big Mac contra la tapicería de un vehículo, y después con un refrote de pasta rosa y una toalla blanca limpia lo limpiaba y quedaba como los chorros del oro. Todo lo solucionaban con una toalla blanca limpia… No sé yo si sale a cuenta gastar tantas toallas limpias para limpiar toda tu casa. En cualquier caso, la escena de la señora tirando a la basura sus 2000 productos distintos de limpieza y sustituyéndolos por el magnífico cubo de pasta-que-todo-lo-puede me parecía fastuosa. Por cierto, el experto de este show llevaba el jersey más feo de todos los que he visto hasta ahora.
Tuxedo. Con este nombre, que significa esmoquin, publicitaban un rodillo de pintar paredes que eran tan guay que no salpicaba nada, y para demostrarlo, el experto pintaba las superficies vestido de esmoquin, sin miedo a mancharse. La puesta en escena desde luego era de 10.
Alisadores de pelo. Había muchos distintos, y conseguían que el pelopolla más recio de la chica negra de turno quedase liso y brillante con unos pocos minutos de aplicación. Lo mejor era ver las caras sonrientes de las chicas que lo probaban y sobre todo ver las fotos de antes y después. El antes con el pelo frito y la cara triste recién levantada de perro pachón, y el después con una sonrisa de oreja a oreja y dos o tres horas de peluquería y maquillaje. Maravillosa técnica de venta esta.
Discos recopilatorios. Estaban las series de los 70’s, 80’s y 90’s presentadas por chicos jóvenes y pizpiretos. Me encantaba cuando enseñaban todos los cedés abiertos en abanico como si fueran un póker y se notaba a la legua que estaban pegados con superglue… También me gustaban mucho las colecciones de discos de canciones de amor, que incluían indefectiblemente el Total Eclipse of the Heart de Bonnie Tyler. El mejor, Young at Heart, de Sound Direct.
La supermopa. No la explico porque habla por sí sola y está en el imaginario colectivo de todos los españoles.
El agujereador de cigarros. Creo que se llamaba Smoke Free o algo así muy elaborado. Era un cacharrito en el que introducías tu paquete de tabaco, y con una simple presión con los dedos conseguías que te perforarse todos los cigarros por el filtro. Se supone que esto conseguía unas corrientes convectivas super alucinantes que reducían en un porcentaje altísimo la inhalación de sustancias nocivas. A ver, por favor, que a lo mejor es que yo soy gilipollas. La inhalación de tóxicos se reduce porque parte del humo se escapa por el agujero, y punto pelota. Vamos, que hay que ser memo para gastarse dinero en semejante estafa, más que nada porque si quiero inhalar menos monóxido de carbono, ya me agujereo yo mis pitillos con un alfiler. Demostrado, la caradura de algunos no tiene límite.
Hay cientos de productos más, y podría estar listándolos durante semanas, pero creo que me voy a quedar aquí. De todos modos, no quiero olvidarme de algunos de los infomerciales españoles que me han impactado. La calidad es sensiblemente menor, pero no por ello dejan de soprenderme. Voy a resaltar sólo cuatro.
El ordenador HP. En este terrible anuncio, la mujer florero pregunta al experto que si con ese superordenador que le está enseñando podría ella hacer cosas como escuchar música, ver películas, grabar un CD o incluso conectarse a internet para ver sus páginas favoritas. Él contesta orgulloso que sí, que tal es el poder de procesado de la máquina, que todas esas cosas se pueden hacer con ella, e incluso muchas más. Yo me quedo muerto, esperando que le pregunte si la oferta incluye ratón…
Kalia Oxi-Action. Este infomercial es muy vistoso, pero desde el punto de vista de cualquier químico es una auténtica aberración. No me quiero poner friki-técnico pero lo de echar una botella de yodo en el agua de lavado para hacerlo más difícil todavía es una tomadura de pelo para cualquiera que conozca las reacciones redox y lo vistosas y espectaculares que son…
Set de jamón y de productos ibéricos. No tiene nada de especial, pero lo presenta José Manuel Soto, y ya sólo eso lo hace grande.
Colchón Natura de Lo Mónaco. Claudio se lo compró, así que algo debe tener.
En fin, que es todo un mundo esto de los infomerciales. Yo me quedo absolutamente hipnotizado viéndolos y confieso que a veces tengo tentación de comprar algo, pero como no tengo un duro se me pasa rápido. Además, alguien que participó en mi compañía de teatro hizo de experto en alguno de ellos y no se lo compró, así que me fío poco. En cualquier caso vosotros sois libres de hacer lo que queráis, y además me gustaría que me lo contaseis. Es más, hago un llamamiento popular para que dejeis constancia aquí de los productos de Teletienda que habéis comprado, e incluso que me recordéis alguno que se me haya podido olvidar a mí. Seguro que lo conozco.
Besos en las ingles.
Faja de cuerpo entero que convierte tu obeso cuerpo de carnes fláccidas en una escultura renacentista. Si además lo complementas con un sujetador de silicona sin tirantes ni nada que te pone las tetas en la boca, pues ya estás lista para comerte el mundo. Lo mejor es el testimonio de las modelos improvisadas del público, que después de probárselo, le dicen a la experta entre lágrimas que incluso estaban pensando en pasar por quirófano, que muchísimas gracias. Cari, no deseches la idea, nunca es tarde.
Las gafas Mojave o Bella-sun. Son un juego de dos monturas feas y diez pares de cristales horrendos, para poder combinarlos entre sí y poder tener de una atacada 20 pares de gafas espeluznantes. Sorprendentemente, los viandantes consultados para probar las gafas quedaban encantados y les parecían supermodernas y estilosas. Para mí que estaban conchabados…
El teclado pedagógico. Era un teclado al que se le encendían las teclas que tenías que ir pulsando, para ayudarte a aprender las canciones, ya que tenía mogollón de melodías pregrabadas. El presentador experto era el mismo que el de las plantillas Magna Power, por lo que se deduce que el hombre era un erudito multidisciplinar. Lo realmente terrible era el nombre cacofónico y anticomercial que le habían puesto. Teclado pedagógico. Por favor, ya podían haberlo bautizado Super Rythym, o Melody Star, que es horrible pero un poco mejor al menos. Duró poquísimo en antena, y la verdad es que no me sorprende.
Quick&Brite. Esta mágica pasta rosa presentada en cubos de 5 litros prometía ser la revolución de las amas de casa, ya que la aplicación de la pasta directamente sobre la mancha, o pulverizada en spray disuelta en agua, era más que suficiente para eliminar cualquier mancha imaginable. Para demostrarlo, alguien tiraba una coca cola y restregaba las patatas y la hamburguesa del menú Big Mac contra la tapicería de un vehículo, y después con un refrote de pasta rosa y una toalla blanca limpia lo limpiaba y quedaba como los chorros del oro. Todo lo solucionaban con una toalla blanca limpia… No sé yo si sale a cuenta gastar tantas toallas limpias para limpiar toda tu casa. En cualquier caso, la escena de la señora tirando a la basura sus 2000 productos distintos de limpieza y sustituyéndolos por el magnífico cubo de pasta-que-todo-lo-puede me parecía fastuosa. Por cierto, el experto de este show llevaba el jersey más feo de todos los que he visto hasta ahora.
Tuxedo. Con este nombre, que significa esmoquin, publicitaban un rodillo de pintar paredes que eran tan guay que no salpicaba nada, y para demostrarlo, el experto pintaba las superficies vestido de esmoquin, sin miedo a mancharse. La puesta en escena desde luego era de 10.
Alisadores de pelo. Había muchos distintos, y conseguían que el pelopolla más recio de la chica negra de turno quedase liso y brillante con unos pocos minutos de aplicación. Lo mejor era ver las caras sonrientes de las chicas que lo probaban y sobre todo ver las fotos de antes y después. El antes con el pelo frito y la cara triste recién levantada de perro pachón, y el después con una sonrisa de oreja a oreja y dos o tres horas de peluquería y maquillaje. Maravillosa técnica de venta esta.
Discos recopilatorios. Estaban las series de los 70’s, 80’s y 90’s presentadas por chicos jóvenes y pizpiretos. Me encantaba cuando enseñaban todos los cedés abiertos en abanico como si fueran un póker y se notaba a la legua que estaban pegados con superglue… También me gustaban mucho las colecciones de discos de canciones de amor, que incluían indefectiblemente el Total Eclipse of the Heart de Bonnie Tyler. El mejor, Young at Heart, de Sound Direct.
La supermopa. No la explico porque habla por sí sola y está en el imaginario colectivo de todos los españoles.
El agujereador de cigarros. Creo que se llamaba Smoke Free o algo así muy elaborado. Era un cacharrito en el que introducías tu paquete de tabaco, y con una simple presión con los dedos conseguías que te perforarse todos los cigarros por el filtro. Se supone que esto conseguía unas corrientes convectivas super alucinantes que reducían en un porcentaje altísimo la inhalación de sustancias nocivas. A ver, por favor, que a lo mejor es que yo soy gilipollas. La inhalación de tóxicos se reduce porque parte del humo se escapa por el agujero, y punto pelota. Vamos, que hay que ser memo para gastarse dinero en semejante estafa, más que nada porque si quiero inhalar menos monóxido de carbono, ya me agujereo yo mis pitillos con un alfiler. Demostrado, la caradura de algunos no tiene límite.
Hay cientos de productos más, y podría estar listándolos durante semanas, pero creo que me voy a quedar aquí. De todos modos, no quiero olvidarme de algunos de los infomerciales españoles que me han impactado. La calidad es sensiblemente menor, pero no por ello dejan de soprenderme. Voy a resaltar sólo cuatro.
El ordenador HP. En este terrible anuncio, la mujer florero pregunta al experto que si con ese superordenador que le está enseñando podría ella hacer cosas como escuchar música, ver películas, grabar un CD o incluso conectarse a internet para ver sus páginas favoritas. Él contesta orgulloso que sí, que tal es el poder de procesado de la máquina, que todas esas cosas se pueden hacer con ella, e incluso muchas más. Yo me quedo muerto, esperando que le pregunte si la oferta incluye ratón…
Kalia Oxi-Action. Este infomercial es muy vistoso, pero desde el punto de vista de cualquier químico es una auténtica aberración. No me quiero poner friki-técnico pero lo de echar una botella de yodo en el agua de lavado para hacerlo más difícil todavía es una tomadura de pelo para cualquiera que conozca las reacciones redox y lo vistosas y espectaculares que son…
Set de jamón y de productos ibéricos. No tiene nada de especial, pero lo presenta José Manuel Soto, y ya sólo eso lo hace grande.
Colchón Natura de Lo Mónaco. Claudio se lo compró, así que algo debe tener.
En fin, que es todo un mundo esto de los infomerciales. Yo me quedo absolutamente hipnotizado viéndolos y confieso que a veces tengo tentación de comprar algo, pero como no tengo un duro se me pasa rápido. Además, alguien que participó en mi compañía de teatro hizo de experto en alguno de ellos y no se lo compró, así que me fío poco. En cualquier caso vosotros sois libres de hacer lo que queráis, y además me gustaría que me lo contaseis. Es más, hago un llamamiento popular para que dejeis constancia aquí de los productos de Teletienda que habéis comprado, e incluso que me recordéis alguno que se me haya podido olvidar a mí. Seguro que lo conozco.
Besos en las ingles.
martes, diciembre 13, 2005
Los infomerciales. Parte I
Hoy os voy a hablar de esos fascinantes programas que nos invitan a comprar objetos extravagantes, totalmente innecesarios, pero a la vez altamente deseables por la misma razón. Sí amiguitos, estoy hablando de esos anuncios de media hora, los infomerciales.
Hay infomerciales a todas horas, como por ejemplo antes de vuestra serie favorita, pero coincidiréis conmigo que los más interesantes son los que emiten de madrugada, porque los productos son mucho más elaborados y además la franja horaria predispone para tragarte la media hora de consejo publicitario con una sonrisa satisfecha.
De los infomerciales me gusta todo. Me gusta el público que está continuamente riéndole las gracias al presentador y soltando exclamaciones de estupefacción, atónitos ante las bondades y grandezas del producto en cuestión. Todo muy espontáneo. También me gustan los presentadores, que invariablemente son un experto en la materia que lleva un jersey muy feo, acompañado por un ama de casa peliteñida o por una estrella mediática de tercera regional que muy probablemente no hayas visto ni oído hablar en tu vida. No obstante, lo que más me gusta sin duda es el doblaje. Se pasan la sincronía por el arco del triunfo sistemáticamente, sobre todo con los testimonios de los consumidores satisfechos, a los que el producto anunciado cambió la vida por completo. ¿Qué el doblaje acaba segundo y medio antes de que la persona doblada termine de mover los labios?, pues qué le vamos a hacer, por lo menos lo han intentado. Es que la tía se alarga mucho hablando…
A continuación, os expongo una lista de artículos que han marcado mi vida. Hay cientos y no los puedo poner todos, pero por lo menos describiré una buena lista, de los que más me han impactado.
Las plantillas Magna Power. Eran unas plantillas de un material super novedoso y comodísimo, que llevaban en su interior una serie de imanes que coincidían con los canales energéticos del pie, estimulándolos y abriendo los chakras, karmas, y todo lo abrible para que a través de la reflexología del pie tu vida fuese mejor y no te cansases y encontrases trabajo y novia. El eslogan usado era “¡Es como caminar sobre el aire!” y los presentadores lo mejor del mundo. Uno de ellos, el experto, era un señor bastante parecido al maestro Leyva del ¿Qué apostamos?, y la estrella invitada el rubio ex-líder de Locomía (cuchubare). Por lo tanto, este infomercial, no tengo ni que decir que es un MUST en toda regla.
El Butatrans. Un artilugio con estructura metálica que servia para poder agarrar y transportar cómodamente y sin partirte el espinazo ni destrozarte las lumbares, las pesadas bombonas de butano llenas. De ahí el ingeniosísimo nombre Buta-trans. ¿A que los creativos se lo curraron mogollón? Tres hurras por ellos. Estaréis conmigo en que el mundo iba a la deriva hasta la creación y puesta a la venta de este objeto, ¿no?
El Chef-o-matic. Este robot de cocina pretendía echar del podio a la todopoderosa Thermomix, pero se quedó con las ganas. Su supone que la maravilla de este invento es que le metías todos los ingredientes a lo bestia, le programabas el tipo de preparación y la hora, y te ibas a trabajar. El cacharro, como era muy listo, hacía todo lo necesario para que al llegar cansadísimo del curro, te encontrases un bizcocho humeante y recién hecho. Donde pone bizcocho podías poner lo que se te ocurriera, según ellos, porque lo hacía todo, todo, y todo. “El chef en casa”. Me pregunto si también te liaba las croquetas y desespinaba el bacalao.
Hay infomerciales a todas horas, como por ejemplo antes de vuestra serie favorita, pero coincidiréis conmigo que los más interesantes son los que emiten de madrugada, porque los productos son mucho más elaborados y además la franja horaria predispone para tragarte la media hora de consejo publicitario con una sonrisa satisfecha.
De los infomerciales me gusta todo. Me gusta el público que está continuamente riéndole las gracias al presentador y soltando exclamaciones de estupefacción, atónitos ante las bondades y grandezas del producto en cuestión. Todo muy espontáneo. También me gustan los presentadores, que invariablemente son un experto en la materia que lleva un jersey muy feo, acompañado por un ama de casa peliteñida o por una estrella mediática de tercera regional que muy probablemente no hayas visto ni oído hablar en tu vida. No obstante, lo que más me gusta sin duda es el doblaje. Se pasan la sincronía por el arco del triunfo sistemáticamente, sobre todo con los testimonios de los consumidores satisfechos, a los que el producto anunciado cambió la vida por completo. ¿Qué el doblaje acaba segundo y medio antes de que la persona doblada termine de mover los labios?, pues qué le vamos a hacer, por lo menos lo han intentado. Es que la tía se alarga mucho hablando…
A continuación, os expongo una lista de artículos que han marcado mi vida. Hay cientos y no los puedo poner todos, pero por lo menos describiré una buena lista, de los que más me han impactado.
Las plantillas Magna Power. Eran unas plantillas de un material super novedoso y comodísimo, que llevaban en su interior una serie de imanes que coincidían con los canales energéticos del pie, estimulándolos y abriendo los chakras, karmas, y todo lo abrible para que a través de la reflexología del pie tu vida fuese mejor y no te cansases y encontrases trabajo y novia. El eslogan usado era “¡Es como caminar sobre el aire!” y los presentadores lo mejor del mundo. Uno de ellos, el experto, era un señor bastante parecido al maestro Leyva del ¿Qué apostamos?, y la estrella invitada el rubio ex-líder de Locomía (cuchubare). Por lo tanto, este infomercial, no tengo ni que decir que es un MUST en toda regla.
El Butatrans. Un artilugio con estructura metálica que servia para poder agarrar y transportar cómodamente y sin partirte el espinazo ni destrozarte las lumbares, las pesadas bombonas de butano llenas. De ahí el ingeniosísimo nombre Buta-trans. ¿A que los creativos se lo curraron mogollón? Tres hurras por ellos. Estaréis conmigo en que el mundo iba a la deriva hasta la creación y puesta a la venta de este objeto, ¿no?
El Chef-o-matic. Este robot de cocina pretendía echar del podio a la todopoderosa Thermomix, pero se quedó con las ganas. Su supone que la maravilla de este invento es que le metías todos los ingredientes a lo bestia, le programabas el tipo de preparación y la hora, y te ibas a trabajar. El cacharro, como era muy listo, hacía todo lo necesario para que al llegar cansadísimo del curro, te encontrases un bizcocho humeante y recién hecho. Donde pone bizcocho podías poner lo que se te ocurriera, según ellos, porque lo hacía todo, todo, y todo. “El chef en casa”. Me pregunto si también te liaba las croquetas y desespinaba el bacalao.
El AB-Flex, Gym Form 8 y todos sus sucedáneos me aburren soberanamente, y desgraciadamente son los productos que más abundan. Me parecen todos iguales, aunque algunos tengan electrodos y otros no, y unos te hagan trabajar los abdominales oblicuos y los otros no. Incluso no me importa que los anuncien Chuck Norris o Norma Duval (bueno Norma Duval sí). Mención aparte merece un dispositivo, de cuyo nombre no me acuerdo, que consistía en un minicinturoncito ridículo que te ponías mientras metías tripa, porque se supone que meter tripa adelgaza, primera noticia. El aparatito en cuestión vibraba si te descuidabas y al relajarte te salía la lorcilla, para que te pusieses en posición de alerta otra vez. ¿Se puede tener tanto morro como para vender semejante tomadura de pelo? Pues sí, ya veis que sí.
Los decoradores de comida. Estos son un clásico, pero no por ser antiguos han perdido vigencia. Todos nos acordamos de esos artilugios que convertían un aburrido calabacín en un divertido y elegante acordeón y que pelaban las naranjas generando una monda delicada y delgadísima de 2 metros de longitud, para hacer un churrito y decorar postres. Soy muy fan de este set de aparatitos.
Batidoras en general. Últimamente me tiene fascinado una que con sólo dos golpes de muñeca te produce medio kilo de pimienta molida, cosa harto útil porque nunca sabes cuando vas a necesitar medio kilo de pimienta negra. Luego le pones al vaso de la batidora la tapa espolvoreadota de promoción que te regalan si llamas en los próximos 20 minutos y tan ricamente.
Los cuchillos Ginzu. Hay catorce mil marcas distintas, pero estos fueron los originales. Uno de mis productos preferidos. Me encanta cuando se pone el cocinero a serrar un trozo de mármol, o un martillo, con su superfilo templado al láser que no se mella ni en un millón de años, y acto seguido (bueno interrumpido por un sospechoso cambio de plano) corta una manzana al vuelo de un solo sablazo. ¡Pura poesía en movimiento, oiga!
Una pasta azul hecha con algas, hierbas y fitocosasraras que según los testimonios de los cientos de viejos que lo acreditan, corroboran la teoría de su creador de que elimina cualquier dolor en cuestión de segundos con una simple aplicación via tópica. El inventor explica que él ni siquiera es médico, pero que mezclo esas cosillas y le dio muy buen resultado. Vamos, que directamente se exime de cualquier responsabilidad si a ti no te funciona. Del nombre no me acuerdo bien, pero me parece que tiene un nombre tan técnico como “Blue Stuff” o algo así. Otro prodigio de devaneo de sesos de los creativos.
Glitter Box. Éste es casi sin lugar a dudas mi artículo favorito, aunque es de hace años. En realidad era una simple pistola de silicona, pero lo que la hacía genuina y maravillosa era su función: Con ella podías pegar pedrería y abalorios de plástico a tus vaqueros y camisas favoritas, para customizarlas y convertirlas en piezas únicas y auténticos monumentos al mal gusto. Además, cambiando la barrita de silicona por otra coloreada podías hacer dibujos dorados y plateados en relieve en tus camisetas para improvisarte un diseño digno de Donatella Versace. Las señoras se corrían de placer al ver lo que la maruja experta hacía con sus prendas a modo de ejemplo. ¡Con mucha pedrería! ¡De Grand Class!
Corto aquí y sigo mañana, que si no no hay Dior que se lea el pedazo de chorizo que he escrito. Por cierto, os comunico que esta entrada, más la de mañana, las escribí hace un rato y cuando estaba repasando las faltas y las tildes, el ordenador decidió suicidarse, sin que yo, por supuesto, hubiese guardado nada. He tenido que reescribirlo TODO otra vez, son una sensible pérdida de gracia, pero que le vamos a hacer, son gajes del oficio... Sólo os digo que eran 5 páginas de Word. Quiero mi gallifante.
lunes, diciembre 12, 2005
Grrrrrrrrr!!!
Hoy iba a hablar de lo bien que me lo he pasado este puente, de todas las cositas que he hecho, y de las anécdotas varias, como verme en la tele por casualidad haciendo el subnormal en un casting. No obstante, no voy a hablar de nada de ello, porque solo quiero cagarme en la puta madre del tío que me robó la cartera anoche. Hasta los cojones de las maricas pobres. Sólo de pensar en el puto proceso de renovarme absolutamente todos los documentos me tiemblan las piernas. CABRONES.
viernes, diciembre 09, 2005
Rollitos de Anisakis
Habréis notado que últimamente me da una poquita de pereza esto de escribir, y eso que material para contar tengo. Será una racha, supongo, y la semana que viene me volveré loco y actualizaré 7 veces al día, o no...
Bueno, al grano, que me quedé en la cena con los ex-scouts del lunes. Acudí a la cita con el tiempo ultrajusto, pero llegar llegué. Iba un poco acojonado, porque el mail de la convocatoria decía que íbamos a cenar en un restaurante japonés (que ya son caros de por sí) en pleno barrio de Salamanca (que multiplica el precio base por un factor 2), cuyo menú costaba 5.5 euros!!! Yo lo primero que pensé es que se habían equivocado y que serían 55 euros, pero que con lo hippies que son los scouts no tenía mucho sentido. Al final me di cuenta de que era verdad, que íbamos a cenar sushi por menos dinero que el Burger y me empezó a dar un poco de miedo. Se supone que el menú consistía en una sopita de miso con fideos y 8 piezas de nori maki (los típicos rollitos de algas negras con el arroz y el pescado dentro), y yo mucho me temía que a ese precio, como poco serían de plastilina o peor, un cóctel de anisakis y demás parásitos.
El caso es que el sitio era muy pequeñito, incluso sin mesas, de comer en la barra, pero la comida estaba superbuena. Nos juntamos 10 o así, y Ketus y yo nos comimos los restos de todo el mundo, así que tengo que decir que por menos de 6 euros salí como una boa. Me tendría que hacer unos análisis de parasitosis o algo, pero por ahora me encuentro bien. La comida fue muy divertida y nos pusimos al día de toda nuestra vida, que ya es bastante. Casi todos están trabajando en cosas muy interesantes, y algunos como Chowi incluso son figuras importantes en Armani y todo. Hay que ver como triunfa la gente... Que guay (dicho con mueca de envidia y resentimiento).
Después de tomarnos la primera copichuela, que por cierto, el japo hizo una movida rara con los palillos y una cáscara de limón y el gintónic estaba de morirse de bueno, nos fuimos al Naranja Ketus, Pir, Chowi y yo. Según entramos, Mogkumo me plantó dos besos y me presentó a Astredu. Qué alto es todo el mundo, por Dior. También conocí a Leuke y saludé a Sofía, pero la verdad es que hablé muy poco con ellos, mucho menos de lo que me hubiese gustado, porque me debía a mis compañeros scout, y tenía que estar con ellos porque además me los había llevado al Orange de una oreja.
Cuando cerraron decidí acoplarme a TB97 y toda su pandilla y nos fuimos al Coppelia ciento y la madre. En la entrada hubo un poco de conflicto porque los subnormales del Madbear no autorizaban la entrada a chicas, cosa que dice muchísimo del mundo oso y su mafia reinante. Venía con nosotros La Prohibida de chico, y decidió no entrar por principios, cosa que me pareció muy bien. Yo antaño hacía una cosa parecida cuando íbamos a discotecas pijas en las que las tías no pagaban, y como me asqueaba el machismo de la medida me quedaba sin entrar. Pero, qué quereis que os diga, esa noche no estaba yo muy reivindicativo y me metí a osear por el módico precio de 15 eurazos, más 3 de ropero. Vamos, 18 euros gastados y ni siquera había bajado las escaleras.
Fue una noche muy divertida. Me reí mogollón con los amigos de TB97, sobre todo con la Lagarta, que es un encanto, con la Delata, que es graciosísima, y con Adrián el Moro, que la próxima vez le echo algo en la copa para que se desmaye y poder poseerle. En fin, que hay que repetir.
Ya me he cansado de escribir por hoy.
Besos en las ingles
Bueno, al grano, que me quedé en la cena con los ex-scouts del lunes. Acudí a la cita con el tiempo ultrajusto, pero llegar llegué. Iba un poco acojonado, porque el mail de la convocatoria decía que íbamos a cenar en un restaurante japonés (que ya son caros de por sí) en pleno barrio de Salamanca (que multiplica el precio base por un factor 2), cuyo menú costaba 5.5 euros!!! Yo lo primero que pensé es que se habían equivocado y que serían 55 euros, pero que con lo hippies que son los scouts no tenía mucho sentido. Al final me di cuenta de que era verdad, que íbamos a cenar sushi por menos dinero que el Burger y me empezó a dar un poco de miedo. Se supone que el menú consistía en una sopita de miso con fideos y 8 piezas de nori maki (los típicos rollitos de algas negras con el arroz y el pescado dentro), y yo mucho me temía que a ese precio, como poco serían de plastilina o peor, un cóctel de anisakis y demás parásitos.
El caso es que el sitio era muy pequeñito, incluso sin mesas, de comer en la barra, pero la comida estaba superbuena. Nos juntamos 10 o así, y Ketus y yo nos comimos los restos de todo el mundo, así que tengo que decir que por menos de 6 euros salí como una boa. Me tendría que hacer unos análisis de parasitosis o algo, pero por ahora me encuentro bien. La comida fue muy divertida y nos pusimos al día de toda nuestra vida, que ya es bastante. Casi todos están trabajando en cosas muy interesantes, y algunos como Chowi incluso son figuras importantes en Armani y todo. Hay que ver como triunfa la gente... Que guay (dicho con mueca de envidia y resentimiento).
Después de tomarnos la primera copichuela, que por cierto, el japo hizo una movida rara con los palillos y una cáscara de limón y el gintónic estaba de morirse de bueno, nos fuimos al Naranja Ketus, Pir, Chowi y yo. Según entramos, Mogkumo me plantó dos besos y me presentó a Astredu. Qué alto es todo el mundo, por Dior. También conocí a Leuke y saludé a Sofía, pero la verdad es que hablé muy poco con ellos, mucho menos de lo que me hubiese gustado, porque me debía a mis compañeros scout, y tenía que estar con ellos porque además me los había llevado al Orange de una oreja.
Cuando cerraron decidí acoplarme a TB97 y toda su pandilla y nos fuimos al Coppelia ciento y la madre. En la entrada hubo un poco de conflicto porque los subnormales del Madbear no autorizaban la entrada a chicas, cosa que dice muchísimo del mundo oso y su mafia reinante. Venía con nosotros La Prohibida de chico, y decidió no entrar por principios, cosa que me pareció muy bien. Yo antaño hacía una cosa parecida cuando íbamos a discotecas pijas en las que las tías no pagaban, y como me asqueaba el machismo de la medida me quedaba sin entrar. Pero, qué quereis que os diga, esa noche no estaba yo muy reivindicativo y me metí a osear por el módico precio de 15 eurazos, más 3 de ropero. Vamos, 18 euros gastados y ni siquera había bajado las escaleras.
Fue una noche muy divertida. Me reí mogollón con los amigos de TB97, sobre todo con la Lagarta, que es un encanto, con la Delata, que es graciosísima, y con Adrián el Moro, que la próxima vez le echo algo en la copa para que se desmaye y poder poseerle. En fin, que hay que repetir.
Ya me he cansado de escribir por hoy.
Besos en las ingles
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