Pues sí, así es. Podéis ponerme a parir. Podéis sugerir que me he vuelto loco, pero la serie de Antonio Mercero por antonomasia (exceptuando por supuesto Verano Azul, que me pilló demasiado pequeño hasta la vigésimoprimera reposición) me tenía enganchado perdido. Y a vosotros también, no me contéis milongas. No me acuerdo cuando lo ponían (¿puede ser que fuera los miércoles?) pero sí sé que ahí estaba yo como un clavo en cuanto sonaba la sintonía de entrada. Quería que Concha Cuetos fuera mi madre, que Pili fuese mi hermana mayor e incluso me quería tirar un poco al camarero macarra del bar de enfrente. Además, una de mi cole salió en un capítulo y el gordo amigo de Guille era del colegio de al lado, con el que estábamos enemistados (y nos pegábamos y eso). Farmacia de Guardia se incluye en el grupo de los destacados por meter a alguna estrella invitada en cada capítulo vestido de pordiosero.
7. Los Simpsons
Evidentemente, la que ha sido elegida mejor serie de animación de todos los tiempos no podía faltar en esta clasificación. He de reconocer que los primeros capítulos no me hacen mucha gracia, e incluso me ponen muy nervioso por la cutrez de los dibujos primigenios, pero en cuantito cogió carrerilla, esta serié despuntó la mires por donde la mires. Usuaria de un humor ácido como pocos, sin caer en lo zafio como South Park (que también me encantan, ¿eh?), en toda la duración de su programación ha tenido tiempo de dar un repaso a todos y cada uno de los clichés de la vida de una familia media americana. He llegado literalmente a llorar de risa con algún capítulo, sobre todo con los que tienen como protagonista a Montgomery Burns. Mi personaje favorito de la familia es Marge (que sí, que Homer es el mejor, pero es que siendo el personaje principal pues es difícil fijarte en los demás, que también lo merecen), que tiene unos puntazos muy, muy serios, y el hecho de que su pasado sea de adicta al juego le da un rollo muy guay. La familia amarilla de cuatro dedos puntúa alto por no dejar títere con cabeza.
8. 24
Mira que sólo he visto las tres primeras temporadas, y me quedan todavía dos (¿quién me las presta en DVD?), pero la serie protagonizada por Kiefer Sutherland aka Jack Bauer, ha sido, de lejos, la que más clavado en el sillón me ha tenido. La primera de las temporadas que ví (que por cierto fue la segunda, por lo que automáticamente me jodí yo solito el final de la primera), me tuvo, a mí y a mi amigo Yuu, con los ojos abiertos como platos desde el primer capítulo hasta el último, sin interrupción. 24 horas en tiempo real (bueno, 18, que no había anuncios). Sólo nos levantábamos para mear. Aún no he visto una serie de acción e intriga que consiga tener al espectador más pendiente que en esta. Yo no soy para nada de películas de tiros y explosiones, pero esta serie es otra cosa. La única pega que le veo es ese personaje ultraabsurdo y metido con calzador que es Kim Bauer. A ver si se la cargan o algo. 24 triunfa como mejor serie de acción por haber sido la inspiración para el juego de misterio y aventuras callejero que mis amigos me preparon por mi cumpleaños y que por supuesto yo protagonicé como Agente Especial Ann Bauer. Eso sí que tuvo arte. Además me recuerda mucho a mi experiencia Erasmus.
9. Queer as Folk
Vale. No es para nada la mejor serie de la Historia, pero esta es una clasificación de series que han marcado mi vida, y la incluyo porque me sale lapeparcoño. Con las historias y los personajes que rellenaban sus capítulos he llorado, me he reído, me he emocionado como una perra, y, sobre todo, me he visto asquerosamente reflejado. Es posible que esto me convierta en una marica de manual, pero qué le vamos a hacer, así por lo menos será más fácil entenderme.
10. Family Guy
Y hemos llegado a la décima, a la más actual de las series que me han robado el corazón. Family Guy es sencillamente la serie más bestia, salvaje, irreverente y graciosa que ha dado la televisión desde la creación de los Simpsons. La verdad es que hay veces que hasta he sentido un poco de remordimientos al reírme con algún chiste de mal gusto, pero chico, si me he reído con los chistes de Miguel Ángel Blanco no veo por qué no voy a poder hacerlo ahora. A los creadores de Family Guy (traducido como Padre de Familia) les da igual ocho que ochenta: que el capítulo va de SIDA, pues le cantan una canción de varietés a un enfermo en su cama que cuenta como lo que padece es un SIDA como una catedral, no un simple VIH. Y como esto todo. Concretamente ayer vi como dos tetrapléjicos mantenían relaciones sexuales tumbados en la cama con la silla de ruedas y todo gimiendo y diciéndose lo que se harían con el software de voz accionado por los movimientos de sus pulgares. Lo dicho: MUY JEVI. No podéis/debéis perdérosla (la ponen en la FOX). Family Guy se erige como serie del momento por haber conseguido que me mee de risa en los pantalones, en el sentido más literal de la expresión. De esta pongo un par de videos porque me gusta taaaaaanto, taaaaaaaanto... Eso es todo. Espero que alguno coincida conmigo.


