jueves, septiembre 21, 2006

¡Qué poca vergüenza, Ana!

Ayer llegué a casa hecho una mierda. Tan hecho una mierda llegué que pasé totalmente de comerme un atasco extra sólo por ir al Often a por el trench-tan-bonito-que-haría-vuestros-sueños-realidad, y me fui directo a casa. En cuanto puse un pie en mi hogar me puse el pijama y, tras consultar mi correo y temas del estilo, me tiré en el sofá con la sana intención de dormirme con algo de telebasura de fondo.


Dormí casi tres horas y soñé con ascensos y cosas así, hasta que a las 22:00 h en punto abrí el ojo. Sí, me reloj biológico no habría permitido que me perdiese ni un minuto de esa gran serie que tanto tiempo llevábamos esperando: “Ellas y el sexo débil”. Aguanté un escaso cuarto de hora.

De verdad Ana, de corazón, ¿en qué coño estabas pensando cuando escribiste semejante bazofia?. No me intentes hacer creer que te inspiraste en Sexo en Nueva York, o en Mujeres desesperadas, porque no se parecen ni en los títulos de crédito. Tía, deberían sacrificarte por el bien de la humanidad. En serio, tendrías que morir en la silla eléctrica, qué digo, deberías autoinmolarte tú solita y liberarnos de tu insoportable existencia, porque lo que vi ayer no había por dónde cogerlo. Los guiones eran tan rematadamente malos (y ya digo que aguanté 15 minutos, así que la de perlas que me debí perder), que llegaron incluso a aniquilar el morbo que sentía por ver la serie. Sencillamente no pude más. Ya te vale, Ana, ya te vale.


Los actores son de una cutrez inenarrable, empezando por ti, Anita sexy-sexy. ¿Cómo tienes tan poca vergüenza de ponerte delante de una cámara siendo tan, tan, tan abominablemente negada para la interpretación?, ¿De verdad nadie te ha dicho que es inmoral quitar a alguna actriz de verdad la oportunidad de al menos darse a conocer aunque sea interpretando esa suerte de señoritinga ultraoperada salidorra que es Carla? Cuando pienso que es imposible que alguien se guste más a sí mismo que tú, vuelves con otra serie que me hace redefinir mentalmente el concepto de mirarse el ombligo. Qué pena, de verdad, que pena...


Y mucho menos horrendo que tú, y no obstante también terrorífico, nos encontramos a Luis Fernando Alvés. ¿Pero cómo consigue este hombre que le den papeles? ¡¡¡Pero si hace el mismo papel desde que el mundo es mundo, y encima rematadamente mal!! Porque María Barranco tres cuartos de lo mismo, pero por lo menos a veces tiene gracia la mujer. Ese tío es soso hasta decir basta ,y además de galán tiene lo mismito que yo, que es nada.


Cuando ya pensaba que había visto el colmo del horror y que la noche sólo podría empeorar si pusieran en la tele un video de mi propia muerte, la cosa se puso aún peor. Ana en persona nos contaba la de aventuras que le quedaban en el tintero, nos dejaba ver una pincelada de la insondable profundidad de los personajes (creado por ella, claro), nos ponía la miel en los labios con anticipos de los 1001 pseudopolvos de telenovela que nos quedan por ver, encabezados por cierto por ese ser repugnante y caricaturesco que es Julio José Iglesias (¿de verdad Ana pretendes tenerme pegado a la pantalla como semejante escena?) y por último, last but not least, nos enchufa unas tomas falsas carentes de cualquier viso de chiste o chascarrillo, que atentan directamente a la misma esencia de la toma falsa; las tomas falsas, querida Ana, tienen que tener gracia, porque si no son una MIERDA, y bastante mierda son ya las tomas buenas. Así que la próxima vez, si las tomas falsas que quieras poner no hacen gracia ni a tu mismo equipo, que las ha vivido, ahórranos la tortura y acaba antes el programa, por la salud mental de los pobres de espíritu que constituyen el target de esa nueva amenaza mundial que es el nuevo aborto de la Obregón.


Cuando empezaba a tener convulsiones y notaba como se avecinaba un ataque epiléptico provocado por mi propio subconsciente para que dejara de ver ese sacrilegio y evitar irreparables daños cerebrales, decidí cambiar de cadena y pasarme a Supermodelo 2006, que nunca lo había visto y me habían dicho por varias vías que era un programa fastuoso que no debía perderme.


La verdad es que es horroroso también, aunque le da mil vueltas a EYESD y tiene cierto encanto kitsch. Tengo que decir que unas cuantas de las modelos, independientemente de si son tontitas o no, para mi gusto eran muy monas y lo hacían bastante bien. Por otra parte, lo peor del programa, que de tan malo se convierte en cool (perdón, trendy), pero que de puro trendy vuelve a ser terrible, es Judit Mascó. Por favor, que alguien zarandee un poco a esa mujer a ver si se espabila. ¡Qué silencios!, ¡qué pausas dramáticas!, ¡qué forma de alargar frases sinsustancia hasta el infinito! Y además todo mirando al mismo sitio, sin importarle qué cámara tiene el piloto rojo en cada momento. En fin, al final va a resultar que ser modelo no te capacita automáticamente para desarrollar cualquier otro trabajo... Voy a decir a mi jefe que evite aceptar currícula de modelos, que cabría la posibilidad que no dieran el perfil de ingeniero...


Otro detalle que me impactó sobremanera fue la forma de nominar: el jurado se levanta uno a uno y va en silencio a la fila de modelos estáticas, y la que toque en el hombro se salva... Uhmmm, qué poquito recargada la ceremonia... No valía decir los nombres y ya está... Había que darle misterio... Ya puestos, podían salir los nombres de un cáliz de fuego, como en Harry Potter. Y lo más jevi es que los tíos no van directos a tocar a una, sino que hacen amagos, y dan pasitos adelante y atrás, así como para engañar a las modelos y al público... ¡Cómo son de pillastres! ¡qué juguetones! Resumiendo, es un programa lamentable, pero me lo voy a tragar.


Y aquí lo vamos a dejar hoy, que me están subiendo las fiebres y tengo mucho que hacer.


Besos en las ingles.

14 comentarios:

Flat Eric dijo...

Yo creo que muchos de nosotros teníamos las esperanzas puestas en esta serie, pensando que, de mala y kitsch, podría llegar a ser divertida. Pero es que no hay por dónde cogerla, es imposible.

Supermodelo 2006 tiene momentos divertidos, y momentos de querer arrancarle la cabeza a la profesora de estilismo.

verdeº dijo...

Jajajajaja Totalmente de acuerdo en tu opínión de Supermodelo, verás como a partir de ahora te lo tragas, quieras o no. Yo llevo unas semanas haciéndolo, y tiene ese rollo kitsch que hace que no puedas dejar de ver el programa. Los mataría a casi todos, empezando por Valerio, pero es que ya se empezaban a echar de menos unos gritos así en la televisión en España. Creo que lo que le pasa a Judit es que quiere ser Mercedes Milá y no sabe como hacerlo.
Besos ingleicos, Ann!

Claudio dijo...

Yo desde siempre voy a defender supermodelo 2006. No hay nada más gratificante que llegar de Cibeles y seguir viendo tipas desfilando en Televisión. Eso si, las de la tele son mucho más divertidas, malas, perras y malvadas. Unas auténticas víboras con sus compañeras. Aunque la víbora mayor es, sin duda, Judith Mascó.

De la Obregón... ¿se os ocurre imagen más horrible que ella morreándose con Julio José Iglesias? ¿Qué puede salir de esa unión?¿El anticristo?¿La nueva estrella del EPT? Tantas dudas....

Rutipiti dijo...

Inmenso este post, Ann, plas, plas, plas...
Superafavor de Supermodelos y esos momentazos tipo gran hermano, pero con pseudo glamour...

Ann O'Nadada dijo...

Flat Eric: Lo que tenemos que hacer es ver Mujeres y ya está.

verdeº: por supuesto, habría que matarlos a todos. Me queda la espinita de no haber visto a la tal Odilia Pamela...

Claudio: qué mentiroso... la mayor víbora eres tú. Siempre lo has sido y siempre lo serás...

Rutipiti: Welcome back. Me alegro de que hayas gosado el post... ;)

would dijo...

Ana Obregón lo hacía muy bien con Ramón García, allí me gustaba. Pero independientemente de lo que haga o deje de hacer, jamás lograré quitarme de la cabeza esa teta reventando en pleno vuelo.

ana dijo...

vaya, por el título pensé que era un post dedicado a mi, aunque fuese malo, otra vez será

el miércoles nosotras quisimos matar al modelo tontín que ocupó plaza de jurado

verdeº dijo...

Odilia Pamela era muy grande, aunque no consigo explicarme su presencia allí. ¿No se presentaron chicas más guapas o la cogieron directamente porque la vieron trabajando en el VIPS y les gustó?

er manué dijo...

El problema no es Ana (no vi el capítulo y después de leer lo tuyo y lo de tol mundo menos) el problema es María Barranco.
Es gafe. En mi tierra de origen durante bastantes años (y creo que continua la racha) ninguna película estaba en cartel más de una semana si ella estaba en el reparto.
He dicho.

Ann O'Nadada dijo...

Would: Lo de la teta es algo que las mismísima Paris Hilton seguro que envidia...

Ana: Ana, qué víctima eres hija. El modelo era un poco bastante maniquí y sólo decía sandeces...

Verdeº: Es que ni siquera he tenido oportunidad de verle la cara a la chica. Debería buscarla en google...

Manué: Mucho me temo que como no veas el próximo capítulo ya no vas a tener oportunidad de verlo más... Qué arte lo de María Barranco... Pero y "Mujeres al borde..."?? Esa fue muy bien!

coxis dijo...

pues Anita ya salta al lunes para competir con Carmensita La Danseuse...
Me parece que a la serie le quedan dos siestas
A mí María Barranco sí me hacía gracia, en "Las Cosas del Querer" dice "uy que bocadillo tan chico" y todo el mundo se ríe (Fotogramas dixit)

larateta dijo...

jjejejejej
totalmente de acuerdo

Maggie Wang dijo...

Hmmm, mira tú que cosas. De todas formas, por no decir de cualquier manera, la comparación de la serie de Anita con Sexo en NY es cosa de ciertos periodistas, que ella siempre lo negó y dijo que la suya iba a ser una serie superoriginal, que no copiaba a naiiide.

Por lo que te leo, más le hubiera valido haber plagiado como una loca, juajuas

el INCOMPARABLE Sr. Mirindo dijo...

¿Como es que las cadenas le siguen comprando ideas a esta mujer?