miércoles, febrero 23, 2005

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Hoy por fin me he comportado como un adulto y he cumplido con mis responsabilidades. Gracias a ello estoy más contento y no tengo ganas de estar en la cama todo el día. No en vano llevo todo el día delante del ordenador hasta el punto de estar hasta el cojón izquierdo de teclear, pero hállome aquí actualizando puntual el diario aunque realmente no haya mucho que contar, o por lo menos no demasiado interesante (Oh cielos, cada vez me pasa más esto... Me habrá vuelto a abandonar la musa o es que mi vida cada vez es más gris como el cielo de Copenhague?)

Interesante o no, el hecho es que ayer por fin pudimos ir a ver Dear Wendy (de Vinterberg + Von Trier, bien ordenados para que Flat no se me queje). Fuimos Pablo, su novia Mette, Bene, Bea, Sonsy, Flat y yo y a todos nos gustó menos a Sonsy, que simplemente dice que no le gustó pero no da razones, no se define. A mi me gustó mucho mucho, me pareció muy poética y con muchos significados ocultos que poder buscarle (que obvio mencionar para no quedar demasiado pedante). Lo que me harta un poco es esa sensación de soledad que te dejan las películas de este hombre. Los personajes nunca tienen pasado ni gente alrededor, siempre están más solos que la una, en el espacio y en el tiempo. Y luego está también lo de los finales que siempre te dejan con la sensación de tener que pedir perdón por seguir viviendo... En fin, no sé. Que me gustó mucho y ya está.

Tras la peli, nos disolvimos inmediatamente, porque con el frío que hacía teníamos los pezones que podíamos haber cortado cristal con ellos. Me quedé con Flat y nos fuimos a comer una buena hamburguesa con muchísima grasa que nos apetecía un montón. Flat pidió sólo una hamburguesa de Hot Pepper, lo que no tenía mucho sentido porque según la abrió le quitó la guindilla, y yo una Whopper Meal. Como era de esperar, aunque él ya había cenado antes, después de comerse la suya dio buena cuenta de la mía. En fin, que voy a hacerle, si le quiero... No se quitan las madres la comida de la boca para dársela a su hijo? Pues yo igual.

Luego nos fuimos a tomar una cervecita rápida al Jailhouse que estaba más vacío que Madrid en verano (exceptuando Chueca que está petado sea el día que sea) así que nos mudamos al Oscars a fichar y a criticar, a partes iguales. Pero lo gracioso vino luego.

Nos dijimos adiós Flat y yo en la parada del autobús y acto seguido se subió un tío lo que es bastannnnnte buenorro y se sentó enfrente mío. Una vez verificado que ninguna dorada alianza adornaba sus dedos decidí mirarle con creciente descaro, hasta que evidentemente se dio cuenta. Ahí se iba a quedar todo hasta que llegó su parada y se bajó, dedicándome una fulgurante mirada a través del cristal de la ventana. Por supuesto me bajé en la siguiente parada, desandé el camino y nos volvimos a encontrar. Es entonces cuando nos pusimos a hablar (en español, porque ya dije que aquí todo el mundo sabe español sorprendentemente) como si nos conociéramos de toda la vida y un rato después estaba tomándome un té en su casa (bastante cercana a la mía, por cierto). Y un té, y que si tal que si cual, que una cosa lleva a la otra, y que nos metimos un magreíto interesante. Total que media hora después dormía yo como un angelito, relajado relajado.

Y hasta aquí puedo leer que me echan de la biblioteca. Besos a todos y no dejeis de visitar las fotos de la fiesta en plan travesti, que salgo yo y todo en www.enplantravesti.com.

4 comentarios:

Flat Eric dijo...

Eres un sinverguenza y un descastado y tienes un despertar que no hay quien te aguante, mariconsón

Anónimo dijo...

Lo k te pasó el martes en el autobús no te parece nada interesanteeeeeeeeeeeeeeee!!!!!!!!!! cómo sois los maricas eh?

Rocco (el de sus hermanos) dijo...

Me alegro un montón por lo del autobús. A ver si te animas un poco, que últimamente me tenías preocupado por ese tono blue-blue-blue que iba tomando el diario.

Sigue por ahí, y sigue contándonoslo.

mcpollo dijo...

¡Oye! ¿Qué no has visto mi blog lately?. ¡Ay! ¡Que temerario! ¡Que arriesgado! ¡Aceptar invitaciones de extraños! ¿¿Y si hubiera sido el "Degollador de Dinamarca"??. Por lo menos ya cuentas historias más emocionantes TUYAS, jejeje.. Saludos! ;-)